Con los rebotes estamos a la orden del día. Será cuestión de aprovechar, para el caso de que debamos hacer caja rápidamente, los picos que de tanto en tanto pueden se vienen dando.
Se hace difícil que vayan a observarse bajas pronunciadas dado el contexto favorable desde el lado de la demanda de granos. Las importaciones de China siguen firmes en un ambiente de negocios donde los fletes tienden a abaratarse por mejores precios de los combustibles. También desde la demanda, los fondos van tomando más fuerza de a poco para incrementar sus compras. De hecho ellas superan las ventas. Desde hace un tiempo ya vienen en suba. La tendencia parece haberse dado vuelta y ello podría estar indicando el cambio por venir.
La acentuada posición comprada de estos fondos ha permitido que las bajas en un contexto financiero tan frágil, se acentuaran a niveles desconocidos en los últimos tiempos. Pero así como potenciaron las caídas, también pueden acentuar las subas. En algún momento, no muy lejano, los operadores que están detrás de estos fondos habrán de caer en la cuenta de cuán interesante puede ser estar posicionados en granos, como un lugar de reserva de valor más seguro que el correspondiente al dólar o al euro.
La macana, en este cuadro tan difícil, está acá, en la Argentina. Sí acá está la madre del borrego, porque los precios internacionales no son para saltar de alegría pero tampoco para llorar. Las alícuotas de las retenciones convierten a los precios en arenas movedizas. Y las resoluciones oficiales, en un esquema cada vez más intervencionista, no permiten trabajar con los instrumentos de futuros. Ya no se puede operar con precios futuros, al menos de forma razonable.
El intervencionismo al que estamos sometidos ha oscurecido la previsibilidad mínima. Así los precios domésticos han quedado atrapados por la incoherencia de la resolución 543 08, ONCCA, que ataca frontalmente a los Mercados a Término domésticos. La única buena noticia de estos días viene de la mano de los insumos. Sus precios se han reducido como consecuencia de las menores compras de las mayor parte de los insumos, por el desinterés de muchos productores que optan por mejorar su caja con menores inversiones. El precio de la atrazina bajó a cerca de 3,70 dol. por litro, el de la urea a 500 dol. por tonelada, y el valor del glifosato también bajó un nivel próximo a 5,20 dólares por litro.


