El Gobierno anunció hoy un aumento cercano al 40% para las tarifas de energía eléctrica de los hogares, comercios e industrias que más consumen.

Lo hizo a través del ministro de Planificación, Julio De Vido, que, presentó la medida como la "eliminación progresiva" de los subsidios que el Gobierno otorga al sector, una decisión que irremediablemente impactará en las tarifas.

Durante su exposición, el funcionario buscó resaltar la quita de los subsidios energéticos por sobre el aumento que resulta de la decisión oficial y evitó dar precisión sobre el porcentaje de aumento.

Sin embargo, luego del anuncio ante la pregunta de un periodista reconoció que el incremento es cercano al 40 por ciento.

Según De Vido, los incrementos "variarán su impacto en relación con la cantidad de energía consumida". Además, resaltó quedará excluido el 92% de los hogares, el 96 % de los comercios y al 98 por ciento de las industrias".

El aumento llegará a 750.000 usuarios residenciales, el 8% de los hogares, que consumen el 18% de la energia del pais, precisó De Vido.

Los hogares que pagarán aumentos sufrirán un incremento en sus facturas de entre 35 y 412 pesos, de acuerdo a la cantidad consumida.

A modo de ejemplo, De Vido explicó que los ususarios que consuman hasta 1000 kilobatios/hora por bimestre no sufrirán alzas en sus facturas, mientras que quienes superen esa barrera pagarán un incremento cercano a los 39 pesos.

En un intento por minimizar el impacto negativo de la decisión de la Casa Rosada, el ministro resaltó que, pese a los nuevos incrementos, la energía nacional seguirá siendo la más barata de la región. Afirmó que las tarifas serán 42% más bajas que en Paraguay y 69% menores respecto de Uruguay.

En la misma línea, destacó que la eliminación de los subsidios al sector energético implicará un ahorro de 807 millones de pesos.

El aumento anunciado hoy se suma a uno anterior que el gobierno de Cristina Kirchner habia dispuesto en julio pasado. Aquella suba escalonada implicó aumentos de entre 10 y 30 por ciento.