La Federal Reserve (algo así como el Banco Central de EEUU) en una acción decidida, redujo sus tasas medio punto hasta el 1%, su nivel más bajo desde el año 2003.
De acuerdo a las autoridades de esta organización, tal baja se hacía imprescindible en vista de que la economía norteamericana está mostrando una aguda caída en el gasto de los consumidores.
El recorte en la tasa de interés brinda un renovado impulso a los mercados.
No se sabe este recorte aportará suficiente fuerza para remediar el cuadro. En rigor hay escepticismo pues se piensa que no será suficiente para paliar la crisis económica. Pero está claro que va a reducir el impacto de la misma.
En líneas generales se puede decir que las acciones en Europa están subiendo, impulsadas por las medidas de los principales bancos centrales mundiales y por la menciona rebaja en la tasa de interés en EEUU.
A ello hay que agregar el intento de la Federal Reserva por estimular las economías de los países emergentes, a través de ayudas financieras. Se prestarían hasta 120 mil millones de dólares a un grupo de países emergentes, donde no se ha ubicado a la Argentina.
El petróleo no está ajeno a la nueva medida. Los precios del petróleo, entre otras materias primas, están afectados por las medidas de los bancos centrales de Europa y de EEUU y por la relativa estabilidad de los mercados bursátiles del mundo que muestran algo más de optimismo con subas bastante visibles.
El petróleo (WTI) para entrega en diciembre, de referencia en los Estados Unidos, se aproxima a un valor de 70 dólares el barril. Se trata de un valor muy superior al del lunes cuando cayó a casi 61 dólares, su nivel más bajo desde que comenzara el año.
La cosa parecería estar cambiando. Todavía es prematuro afirmarlo. Pero algo está pasando.
Y así muchos inversores que habían apostado a la baja de los precios de las materias primas ahora buscan cubrir posiciones.
Otro dato interesante: desde hace aproximadamente dos semanas, se registra una demanda comercial en alza, y en consecuencia se nota un mayor volumen de ventas de exportación americana. La realidad es que la oferta se encuentra contraída y los productores norteamericanos no quieren vender a estos niveles. A partir de este hecho, es posible aguardar cierta recuperación de precios, una vez estabilizado el mercado financiero.
Además, ahora China se muestra activa. Sigue su firme derrotero en compras de soja, estaría interesada en aumentar su nivel de stocks de reserva.
Mientras tanto, la que se muestra cómo la más inestable es la soja. Ella revela una mayor volatilidad externa.
Esta volatilidad tiene un lado interesante: lo bueno de esto que tenemos una mayor oportunidad para que, cuando los precios mejoren en algún momento en la rueda local, podemos cerrar operaciones a precios aceptables.