La zona núcleo pampeana, una de las más castigadas por la sequía que abarcó el extenso periodo de abril a septiembre, muestra ahora reservas regulares a adecuadas para una pradera, que se clasifican como “almacenajes levemente inferiores a los normales para la época”.

En el NEA aún las precipitaciones no han llegado en la medida necesaria, aguardándose una recuperación tardía. En el sudeste bonaerense, que se ha mantenido con buenos niveles de humedad edáfica mientras el resto del área agrícola, las reservas van en retroceso. Allí las precipitaciones de septiembre también fueron deficitarias, pero las excelentes condiciones previas lograron “disimular” la situación. Sin embargo, este mes no se recibieron allí las lluvias necesarias como para satisfacer la demanda del trigo, rápidamente creciente, ubicándose actualmente los almacenajes en niveles inferiores a los normales, sin llegar a niveles de alarma.

La Figura adjunta muestra la humedad en el suelo a la que arribaría la región pampeana al 15/11 si las lluvias se normalizan a partir de ahora. Se ha considerado una soja en sus primeras fases, por lo que resulta más adecuado mostrar lo que ocurriría en niveles superficiales, en vez de simular la reserva profunda. Se observa que de registrarse montos normales de lluvia, la mayor parte de la región pampeana mostraría condiciones de humedad adecuada a óptima, lo cual no deja de ser auspicioso.

Por CCA - exclusivo Agrositio.com

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