Con más razón creemos en una probable suba, desde el momento en que los números actuales presionan a una menor oferta futura. Los precios de este momento hacen que ciertos países productores reconsideren sus intenciones de siembra, básicamente de soja, en el hemisferio sur sobre todo en los brasileños, paraguayos o bolivianos.
Y aunque las últimas estimaciones del USDA revelen una notable mejora en la relación stocks / uso estadounidense, la relación oferta y demanda continúa siendo comprometida.
La cuestión es saber cuándo iría a verificarse el cambio de tendencia.
En tanto el petróleo no muestre signos de mejora, la cosa va a demorarse.
El propio temor a una recesión económica mundial que empuje a la baja en la demanda de hidrocarburos, hace que el precio del petróleo siga alicaído en los mercados de Nueva York y Londres.
En tanto, el barril de petróleo Brent del Mar del Norte, de referencia para el continente europeo, se aproxima al valor de u$s 70 por barril.
La crisis financiera, mientras tanto, sigue induciendo a los operadores de los mercados de commodities, principalmente las entidades de inversión, a disminuir su apalancamiento.
Este comportamiento lleva a una rebaja de la liquidez en los mercados de comodities.
Para muestra sólo un botón. Según la BCR, el interés abierto en el mayor mercado de futuros de soja, el del CBOT donde de 878.378 contratos (19/02/08) se ha pasado ahora a tan sólo 555.265 contratos.
¡Qué pasará cuando los mercados vuelvan a una situación, sino igual, parecida a la de febrero último? Saquen sus conclusiones…
Paciencia, entonces