Una vez concluída la votación en la Cámara de Representantes, que aprobó el plan de salvataje financiero de George W. Bush, la expectativa mutó hacia una cautela en los mercados financieros. Las dudas por la marcha de la economía estadounidense y la toma de ganancias tras una apertura alcista hicieron que los principales índices de la bolsa de Nueva York cerraran en rojo.
Así, el renovado plan de rescate de US$ 700.000 millones, que había sido rechazado por la misma Cámara el pasado lunes, volvió a marcar el ritmo de los mercados internacionales. El Dow Jones bajó 1,50% y el Nasdaq descendió 1,48%. Por su parte, el S&Pamp;500 retrocedió 1,35 por ciento.
Por su parte, más temprano se confirmó que la economía estadounidense perdió 159.000 empleos en setiembre, tras 73.000 en agosto, mientras que la tasa de desempleo se mantenía en 6,1% de la población activa, su nivel más alto en cinco años, según cifras publicadas hoy por el ministerio de Trabajo estadounidense.
No obstante, el Instituto de Gerencia y Abastecimiento (ISM por sus siglas en inglés) dijo que su índice no manufacturero -o sea de los servicios- se ubicó en 50,2 el mes pasado frente a una lectura de 50,6 en agosto. El indicador se mantuvo apenas por encima de la lectura de 50 que apunta a crecimiento en el sector.
Los mercados. Las bolsas de Europa cerraron con importantes subas, pese al mal dato económico y al descenso de los índices tras la votación en los EE.UU. El Dax de la bolsa de Francfort registró una suba de 2,41%, mientras que el CAC 40 de París ganó 2,96%, y en Madrid, el IBEX-35 recuperó 3,78%. En tanto, el índice FTSE 100 de la bolsa de Londres se afirmaba un 2,26 por ciento.
Por su parte, las plazas bursátiles del continente asiático sufrieron pérdidas. La bolsa de Tokio terminó la semana con un nuevo retroceso, del 1,94%, mientras que Hong Kong cerró con una caída del 2,9%. Por su parte, Sidney perdió 1,4%.
Modificaciones. Anteayer, el Senado aprobó una versión modificada del proyecto original, que otorga al Departamento del Tesoro el poder para comprar deudas hipotecarias "tóxicas" que están asfixiando al sector financiero.
Entre otros cambios, los senadores subieron de 100.000 a 250.000 dólares el tope máximo para los depósitos bancarios con garantía federal, y agregaron hasta 100.000 millones de dólares en los recortes impositivos. También restringieron los "paracaídas dorados", como se conoce a las indemnizaciones millonarias por despido que cobran los ejecutivos de Wall Street caídos en desgracia.