No solo es la seca

Mientras los pronósticos de corto plazo siguen sin mostrar señales de cambios en el patrón pluvial, otras variables básicas comienzan a definir una coyuntura que proyecta un aumento del área sembrada de soja, en detrimento del maíz y el girasol.

El fuerte retroceso sufrido por los precios de la soja y el maíz, conducen a una lenta comercialización de la cosecha. El sustancial incremento en los costos de los insumos, reduce la capacidad de autofinanciación. Por otra parte, la nula capacidad de gestión del gobierno instala desazón e incertezas entre los productores, resurgiendo la idea de que el estado solo es socio en las ganancias. Consecuentemente los argumentos económicos y la coyuntura política evolucionan en el mismo sentido que el clima, proyectando decisiones que se corren hacia el cultivo con mayores ventajas para la siembra.

Un retroceso de las siembras del orden del 20 por ciento en maíz a nivel nacional parece ser un escenario muy probable, mientras que el girasol también perderá superficie. Las primeras estimaciones vislumbran un nuevo record para la superficie de soja, aproximándose a las 18 millones de ha. De concretarse este escenario, solo condiciones climáticas muy adversas impedirían que se superen por primera vez las 50 millones de toneladas.

Como es sabido, el paso que lleva la campaña triguera de la franja central es muy difícil. Haciendo un repaso de la situación de los trigales de ER, SF, norte de BA y la provincia de CB, podemos estimar que al menos 1.5 millones de ha están sufriendo las consecuencias del estrés hídrico que deviene de la mala performance pluvial del otoño. En muchas zonas de CB y SF, la humedad profunda es prácticamente nula. Los primeros 60 cm de suelo no cuentan con agua como para garantizar una buena evolución de las sementeras. Por si esto fuera poco, estas deficiencias no se arreglan con lluvias menores. La demanda pluvial para recuperar el perfil de humedad es muy poco probable de ser satisfecha durante el mes de septiembre.

Se perfila un cierre de campaña antagónico respecto del anterior para los trigos del núcleo tributario de Rosario. La coyuntura climática parece estar poniendo una valla difícil de franquear ya que el margen de los cultivares para satisfacer sus necesidades hídricas se va agotando. El escenario climático para el resto de septiembre y el actual estado de los cultivos plantea una fuerte reducción de la producción triguera en esta campaña, visualizando ya las 12 millones de toneladas como una cifra optimista.

Por CCA - exclusivo para Agrositio.com