Hubo, sin duda, bajas desde inicios de julio que se detuvieron a mediados de agosto, y los precios de los granos han revelado una clara tendencia hacia la baja.
Hoy el panorama ha cambiado. Es necesario tomar nota de ello y no quedarse en el “delirio agrícola” que se basa en la falsa esperanza de que todo tiempo por venir será mejor.
Sin embargo hay elementos que, en sentido contrario, empujan a la suba. No sabemos si por mucho tiempo más.

El clima en el Medio Oeste de EE.UU. todavía tiene peso en los precios y ello ayuda a que estos se mantengan en un nivel aceptable. La incertidumbre climática juega a favor de los precios sostenidos.

La soja está en plena fase crítica por lo que la prima climática tiene total vigencia. Ello se acentúa por el escaso nivel de humedad que registra el perfil, pese a que hubo algunas lluvias.

En tanto el mercado internacional está gradualmente virando su atención hacia más allá del Ecuador. Concretamente, comienza a interrogarse sobre la evolución de la campaña en Brasil y la Argentina.

Para la oferta de soja en el mundo, de la campaña 2008/09, habría una recuperación de la producción de Argentina a 50 millones de toneladas (46,5 año anterior).

Para Brasil, según el USDA la producción de soja 2008/09 bajaría a 62,5 respecto a lo estimado hace un mes (61 millones en el año anterior).

El resto de la soja sudamericana sigue en suba. Las proyecciones para Paraguay son 7,2 millones, para Bolivia de 1,65 y para Uruguay de 1,10 millones de toneladas. El total proyectado llegaría a cerca 122 millones de toneladas. Sí señores, son 40 millones más que la producción de soja de EEUU. ¿Qué tal? En unos pocos años, logramos lo que no pudimos en tantas cosas…

La Argentina ha pasado a ser punto de discusión entre los operadores internacionales.

La seca que afecta a la Argentina es motivo de atención. Preocupa mucho, no tanto la soja como el maíz. La reserva de humedad en las provincias de Córdoba, Santa Fe, Chaco, noroeste de Buenos Aires, buena parte de Entre Ríos, y San Luis es realmente algo alarmante, aún cuando llueva en estos días.

La acentuada falta de agua lleva a pensar en un aumento todavía mayor en la superficie a sembrar de soja, en desmedro de la más riesgosa actividad maicera.

No sorprenden, entonces, los números de OIL World. De acuerdo a las estimaciones de Oil World, la producción de soja argentina 2008/09 alcanzaría a 50,5 millones de toneladas (47,5 ciclo anterior).

En el mercado local, la exportación está muy activa y es la que empuja los precios en sentido positivo. Pese a ello subsiste la diferencia entre el precio FAS (teórico) y el precio FOB puertos del Paraná, obviamente en desmedro del productor agrícola.

Es irritante pero es así: la pizarra tiende a ubicarse, claramente, por debajo del FAS teórico. Consecuencia: descontento y protesta con menores ventas de las que podría haber.

El maíz será, seguramente, otro factor de conflicto con el agro.

Recuerden lo dicho acá. Es probable que se desate chispa. ¿Un polvorín?.

El gobierno va a enfrentar, en gran parte por responsabilidad de una política perversa, la reducción del área de siembra y su consecuente merma productiva.
Se cree que éste podría cerrar el registro de exportación de maíz hasta comienzos de 2009.

Y así como un círculo vicioso, la propia versión acentúa aún mas el pesimismo sobre la rentabilidad del maíz y, por ende, la caída en la siembra sería peor aún.
Si llega a confirmarse este nuevo cierre, el registro volvería a abrirse recién para febrero ó, quizás, marzo de 2009.
A prepararse, señores, para un nuevo combate.

Hoy hacer agricultura, es algo infantil. Se parece más al juego de la batalla naval que a la producción en serio.
Hoy, primer día de septiembre, en EE.UU. los mercados permanecieron cerrados por ser el Día del Trabajo. Por ello, la operatoria local tuvo escaso movimiento. Y los precios no difirieron mucho respecto a la anterior jornada.