Los últimos anuncios del Gobierno en materia agropecuaria solamente alcanzaron para avivar el fuego de la protesta de muchos productores, quienes se debaten entre la disyuntiva de pagar sus deudas o vivir, mientras espantan el polvo de la sequía que se cierne sobre el inicio de la campaña de granos gruesos 2008-2009.
Las oscilaciones de los precios granarios, la caída de la producción y de las exportaciones para un agroproductor mediano que en estos días debe decidir si siembra maíz y cuánto de soja, le hacen perder el costo de un flete de 300 kilómetros a puerto. Los precios de la soja y del maíz se derrumbaron y levantaron en los últimos días pero en las últimas cuatro semanas se perdieron 110 dólares por tonelada de soja.

El maíz, en tanto, necesita del nitrógeno contenido en el fertilizante conocido como urea que podría pasar de 900 dólares la tonelada a 450 dólares más IVA gracias a un acuerdo entre el Gobierno y la empresa Profertil.
“Pero ¿será verdad? Este precio debería verse ya en los mostradores y en las cooperativas”, advertían varios. Mientras tanto en Córdoba ya anunciaron que la campaña de maíz caerá en un 20 %, lo que se repetirá en otras regiones productivas.
Entonces, esas hectáreas pasarán a la soja, plantean los analistas. La respuesta es la misma en todo el país: siempre y cuando lleguen las lluvias de primavera, a fines de septiembre, y se termine la sequía de cinco meses que ha logrado lo impensable, que en el norte bonaerense (zona núcleo) muera el ganado y el trigo haya pasado de largo. La sequía es un convidado de piedra para la agricultura argentina, según los especialistas consultados, porque con poca cobertura y mucha erosión las 16 millones de hectáreas cultivables de soja no están en buenas condiciones para retener la humedad en el suelo.

MEDIDAS. Los ruralistas multiplicados en ferias, exposiciones, jornadas, encuentros, en estado de asamblea y movilización, decididos a marchar hacia el Congreso para exigir a los legisladores que avancen con los proyectos sobre agro, se observan a sí mismo con asombro: “el no te metás” desapareció, confiesan.
El intento gubernamental de calmar los ánimos durante los últimos días con una serie de anuncios y de medidas fue definido en la Asamblea Ganadera gremial de Olavarría como insuficiente. En los talleres donde participaron unos 5.000 productores hubo coincidencias respecto de la deficiente relación fiscal del sector con el gobierno y que se debe modernizar el sistema impositivo agropecuario.
En Olavarría quedó firme la intención de que las entidades agrarias integren la dirección de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca) que preside Ricardo Echegaray.
El funcionario anunció la liberación de 1.436.660 toneladas de trigo que sería el stock del cereal en poder de exportadores, y otras medidas. La frase “no alcanza se reiteró en todo el país, mientras el sector sojero dice que el mundo demanda un 22 % más de la oleaginosa argentina y otros advierten que en 2012 se importará carne vacuna.