ROSARIO.- Se habla de tecnología, los productores no dejan de consultar por los avances en semillas, mejores rotaciones, agricultura de precisión, cultivos de menor "riesgo político" como la colza o la cebada y las novedades en biocombustibles, pero las mentes parecen estar en otro lado. Y no parecen precisamente ubicarse en el lugar más cómodo para los productores: poder proyectar cómo hacer para producir más y crecer con sus empresas.

Después de un principio de año donde el campo parecía un tren bala, la foto actual del sector es increíblemente distinta: hoy, después del conflicto con el Gobierno y la derogación de las retenciones móviles, la palabra incertidumbre, esa que casi convirtieron en una marca registrada para rechazar las medidas oficiales, cobra más vigor. La realidad es cruda: siguen las intervenciones oficiales en los mercados, las trabas a las exportaciones, se postergan soluciones en actividades como la ganadería y la lechería y los costos no paran de subir. Encima, cayeron los precios de los granos.

Sólo por estas cosas, en el XVI Congreso de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid), con el lema "Quo Vadis" realizado entre el martes pasado y ayer en la Bolsa de Comercio de esta ciudad, las mentes parecieron estar en otro lado: pensando como nunca en la coyuntura, adivinando los próximos pasos del Gobierno. Los productores demostraron que están con incertidumbre, expectantes y ansiosos. El "factor Kirchner" caló profundo y en los pasillos de este congreso se habló mucho de eso. "El productor no puede dedicarse a producir", dijo Gastón Fernández Palma, presidente de Aapresid, en una entrevista con LA NACION, y en esa frase hay una síntesis del momento actual. "Se le quitó al productor la capacidad de soñar", graficó el consultor Gustavo Duarte.

En el acto de apertura despertó envidia la presentación de un funcionario de Brasil sobre los planes agropecuarios en ese país. Y también hubo elementos que no pasaron inadvertidos: el conflicto no sólo unió sino que movilizó a los productores a participar. No es un dato más, por ejemplo, que la cifra de asistentes a este congreso haya sido récord, con más de 2200 personas. "Hay ganas por participar", afirmó Fernández Palma, entusiasmado. La presencia de representantes de la Comisión de Enlace y de la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (Aacrea) en el congreso fue en esa dirección de pasos en común.

En el fondo, el conflicto activó sentimientos y necesidades. "Se despertó la vocación por participar y eso es importante", indicó César Belloso, secretario de Aapresid. "Tenemos que estar unidos y tener una visión global de la problemática del campo", opinó Martín Ambrogio, vicepresidente de la entidad. Jorge Romagnoli, presidente honorario, agregó: "Está generalizada la idea de que el sector tiene que comprometerse en la participación política para ir formando cuadros y ser parte de las decisiones".

Estos son los conceptos sobre el balance del conflicto que se oyeron por aquí y cuál debe ser el rumbo por seguir. "Debemos organizarnos como sector con conexiones con la política y la parte gremial. Hoy la mayoría bajó la marcha, fundamentalmente en la inversión", sostuvo Víctor Trucco, ex presidente de la entidad.

Igual, el productor tiene intacto el interés por la tecnología, pese a que cambió el escenario. "Las consultas fueron más de lo esperado", dijo Germán Cruz, dueño de la firma Infoaéreo, que en su stand ofrecía el servicio de aviones no tripulados para la adquisición de datos e imágenes georreferenciadas, útiles para realizar análisis de estudio sobre los cultivos, desde su estado hasta prescripciones de aplicaciones.

Consignas de lo que viene

Con todo, ya se viene la campaña de granos gruesos y hay ciertas palabras clave que parece que van a guiar los modelos de los empresarios. Máxima eficiencia, acotar riesgos y prudencia son, en líneas generales, las tres consignas que figuran en los planteos que se vienen.

"Estamos con las emociones y el día a día; es difícil cortar las emociones porque no hay largo plazo", señaló Hugo Ghío, en una frase que parece una encrucijada para el sector.

Según comentó Marcelo Carrique, la eficiencia y "estar muy encima de todas las variables" van a ser aspectos clave para la próxima campaña.

César Belloso, en tanto, dijo que hoy "el modelo es tratar de reducir lo que pueda tener incertidumbre; siempre se piensa en el largo plazo, pero esta situación obliga a plantear programas", indicó.

Miguel García Fuentes expuso estas ideas: ser prudentes en cuanto a los valores de los alquileres, estar atentos a las oportunidades de precios en el mercado local y mirar la relación insumo-producto. "Hay que maximizar los kilos producidos al menor costo posible", indicó.

Para Martín Díaz-Zorita, gerente de investigación de la firma Nitragin, aumentaron las consultas sobre cuáles son los riesgos de disminuir la tecnología. "El desafío es más eficiencia en todo y acotar el riesgo", apuntó.

Germán Fogante, hijo del reconocido productor Rogelio Fogante, avisó: "Yo no voy a ir atrás con la inversión, porque si la bajamos nos perjudicamos y esto repercute en la productividad. Sigamos incorporando tecnología sin plantear alternativas que van a ser perjudiciales en el mediano plazo, como entrar en el monocultivo".

Por su parte, Alberto Marchionni dijo en los pasillos que su recomendación para los campos alquilados podía ser "hacer menos hectáreas pero con toda la tecnología".

Consciente de la suba de los fertilizantes, Antonio Mallarino, un destacado docente en la Universidad de Iowa (Estados Unidos), dijo que sólo los mismos productores podían elegir "dónde pararse". Pero aclaró que con tenencia estable de la tierra podía ser un error aplicar menos.

A todo esto, Rodolfo Rossi, presidente de la Asociación de la Cadena de la Soja Argentina (Acsoja), hizo una interpretación sobre la situación actual de toda la cadena considerando las trabas a la exportación: "Primero se quiso separar a los productores y no se logró y ahora se está generando un problema en toda la cadena".

Por Fernando Bertello
Enviado especial

Presencias para blindar la unidad

ROSARIO (De un enviado especial).- Señal de los nuevos tiempos que vive el campo, con una unidad sin precedente tras el conflicto con el Gobierno, el acto inaugural del XVI Congreso de Aapresid contó el martes pasado con la presencia de representantes de la Comisión de Enlace.

Estuvieron Luciano Miguens, presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), y Carlos Garetto, a cargo de la presidencia de Coninagro, entre otros ruralistas de la Federación Agraria Argentina (FAA) y Confederaciones Rurales Argentinas (CRA).

La presencia de Miguens en la apertura del congreso no fue casual: Aapresid le hizo a las entidades de la Comisión de Enlace un reconocimiento que estuvo dirigido a estrechar lazos y destacar la unidad que mostraron las organizaciones gremiales.

De hecho, el nuevo presidente de esta entidad de perfil técnico, Gastón Fernández Palma, parece decidido a buscar un diálogo más fluido con las otras asociaciones de cara a objetivos comunes. La idea es aprovechar la oportunidad que abrió el largo conflicto con el Gobierno.

Aapresid tampoco se olvidó de Gerónimo Venegas, jefe de las 62 Organizaciones y titular de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre).

Hubo una mención a él por la actitud de buscar el llamado al diálogo en medio del conflicto. Igual, conscientes de que durante la batalla por las retenciones decenas de intendentes se plegaron al reclamo del campo porque veían ante sus ojos el efecto de la crisis, Aapresid también incluyó en su listado a Fernando Fischer, jefe comunal por el justicialismo en Armstrong. Fischer estuvo en la protesta entre el grupo de los más activos intendentes.