Luego de la recuperación de la humedad en el suelo en buena parte de la provincia de Buenos Aires, especialmente en su sector central y en menor medida en La Pampa, las temperaturas muy benignas impulsaron la germinación y el crecimiento inicial de los lotes de trigo. No tuvieron la misma suerte vastos sectores del norte de la región triguera donde la humedad superficial y profunda resultó insuficiente para un buen desenvolvimiento del cultivo, y por lo tanto en muchos lugares no se completó la intención de siembra inicial.

En cambio en la costa sudeste bonaerense se cuenta con muy buena humedad en el perfil por lo que las siembras están finalizando sin inconvenientes. Los cultivos invernales del centro de Buenos Aires también muestran buenas condiciones. En La Pampa si bien se ha sembrado aprovechando la humedad superficial aportada por algunas lluvias menores en estos últimos tiempos, sin embargo la reserva profunda es escasa y el desenvolvimiento futuro de los cultivos será muy dependiente de las lluvias de fin de invierno y principios de la primavera, época difícil en la región.

Se han visto muy afectadas las siembras en muchas zonas trigueras importantes del núcleo norte, en especial en Santa Fe y Córdoba donde la humedad es insuficiente. También la zona sudoeste de Entre Ríos, la más triguera de la provincia sigue todavía con escasa humedad del suelo, lo que también ha provocado el entorpecimiento en la siembra de lino, sin embargo los lotes emergidos evolucionan satisfactoriamente. En zonas agrícolas del NEA, especialmente de Chaco, Santiago del Estero y norte de Santa Fe sigue preocupando la intensa sequía y por lo tanto la escasísima humedad acumulada en los lotes con destino a girasol que deberían comenzar a sembrarse en estos días en esa región.

En cuanto la oferta forrajera, las condiciones mejoraron especialmente en las zonas más favorecidas de la provincia de Buenos Aires y del este de Entre Ríos, las temperaturas muy benignas también fueron un aliciente para el rebrote de los verdeos donde se contaba con algo de humedad. Hubo también algunos rebrotes de alfalfares aún en algunas regiones de sequía.

Las perspectivas de corto plazo no son demasiado favorables para las zonas mediterráneas. Tampoco se prevén cambios destacados para el resto del mes. Pueden observarse algunas precipitaciones ligeras, pero nuevamente la tendencia marca la continuidad del patrón de lluvias deficitarias. Los sistemas precipitantes mas destacados se ubicarían sobre Paraguay o corridos hacia el este de la Mesopotamia o el sur de Brasil. En definitiva, el último tramo del invierno parece afianzar un marco donde no se producirían cambios significativos en las exigidas condiciones de humedad dominantes sobre el oeste y es muy probable que la sequía recién se retire a partir de mediados de septiembre.

Por CCA - exclusivo para Agrositio.com