Lo inusual en este caso, es que la escasez de agua ha avanzado por el centro de SF hasta los partidos del noreste de BA linderos del Río Paraná, situación que se repite en una buena porción de los departamentos de la orilla entrerriana. Esto ha influido en forma muy negativa en la siembra de trigo.
Los trigos que se lograron sembrar temprano principalmente en CB, el sur de SF y el norte de LP, van transitando esta situación en base a aportes de agua difíciles de ponderar. Si bien las lluvias han sido mínimas, la aumentada frecuencia de nieblas, neblinas y lloviznas pudieron ayudar a satisfacer parte de la demanda de los cultivares. Como es sabido, esta demanda es aún escasa y por el momento esto es único factor que puede considerarse como favorable en la evolución del trigo dentro de las zonas mediterráneas más afectadas por la escasez de reservas. Este elemento también es aplicable al sudoeste de BA.
Como dijimos las escasas precipitaciones del oeste por el momento no parecen haber impactado en forma definitiva sobre los cultivares sembrados con buena humedad. Queda considerar el comportamiento térmico. Como se ha visto este invierno esta lejos de ser tan riguroso como el pasado, sin embargo tampoco es tan cálido como el de 2006. Sería muy complicado para el trigo de la franja central que el mes de agosto muestre corrimientos positivos de la temperatura. Esto aceleraría el desarrollo de las plantas y consecuentemente su demanda hídrica podría incrementarse antes de que las lluvias se recuperen en la medida de lo necesario. De esta manera es vital que agosto sea como julio o más frío. En este sentido el ingreso de aire frío previsto a partir del viernes es favorable.
Partiendo de las reservas actuales, la demanda de precipitaciones para mantener o alcanzar la humedad adecuada del primer metro de suelo, ilustra la clara diferenciación entre el este y el oeste de la región pampeana.
En primer lugar, sería más natural que en esta época del año el área con demanda baja o nula se extienda más hacia el oeste, principalmente hacia el centro sur de SF. Es importante aclarar que los requerimientos pluviales se calculan considerando una pastura como cobertura, por lo tanto una sementera de trigo ubicada hacia el oeste puede estar demandando mucho menos agua que la que muestra el mapa. Esta configuración debe entenderse como un indicador de escala regional y en este sentido quedan claramente diferenciados la mayor parte de los territorios de ER y BA. Bajo situaciones muy poco probables se concretarían las demandas de la franja mediterránea.
Por CCA - exclusivo para Agrositio.com
