La incertidumbre provocada por el largo conflicto con el gobierno compartió el protagonismo con la sequía de la franja central. Por lo general la incerteza que genera el devenir climático, es acompañada por el comportamiento de los mercados y el precio de los insumos a la hora de decidir las siembras. Sin embargo, en esta ocasión las controvertidas medidas económicas tomadas por el gobierno ganaron la escena en forma inesperada, instalando un elemento muy difícil de soslayar a la hora de decidir la implantación. De todos modos, es propio destacar que desde el punto de vista agronómico, la falta de agua en superficie ha sido el factor definitivo en este inusitado retroceso del área triguera.
Durante el mes de julio la oferta de agua mejoró respetando el patrón climático. Es decir las lluvias de mayor importancia tendieron a ubicarse sobre la mayor parte de ER. El centro y el este de BA. En general todos los partidos costeros de BA recibieron buenas lluvias. De este modo, los suelos saturados del este de BA han alcanzado la saturación de humedad, lo cual es una condición normal para la época en la zona. El agua no es limitante para la intención de siembra en el sudeste de BA. Sobre ER, las reservas decrecen de este a oeste, patrón que se ha consolidado durante el mes de julio. Es posible que las reservas sean adecuadas hasta el departamento Nogoyá y Victoria, sin embargo las mejoras sobre este territorio han sido tardías. Estas mejoras no llegaron a SF y tampoco se han observado recargas sobre CB. En la franja central pueden sembrase algunos ciclos tardíos pero es muy difícil que se complete la intención. En particular sobre SF, esta quedará muy lejos de concretarse.
La decepcionante performance de las siembras en la franja central se ha compensado parcialmente sobre zonas de LP y oeste de BA. Hasta el viernes pasado la SAGPyA informaba un avance de un 71 por ciento del área, quince puntos por debajo de la campaña pasada.
El núcleo triguero de la franja central, tributario de Rosario, puede incorporar lotes de ciclos cortos, sin embargo las siembras están prácticamente finalizadas. Por otra parte, sobre el sudeste de BA, restan implantarse aproximadamente 550 mil ha, tarea que se llevaría adelante sin inconvenientes desde el punto de vista hídrico. Teniendo en cuenta que al viernes pasado se estimaba que el área sembrada era de unas 3.5 millones de ha, parece difícil alcanzar el numero que plantean las estimaciones en base a otras zonas trigueras.
En definitiva, los 4.7 millones de ha estimadas por fuentes oficiales y privadas, puede ser un número sobreestimado. Podría entonces caerse a valores cercanos a los de la campaña 92/93, con 4.5 millones de ha. De concretarse este escenario serían necesarios rindes superiores a los 2600 kilos a nivel nacional para alcanzar las 12 millones de toneladas.
El inicio de la campaña ha sido para el olvido, esperemos que su desarrollo sea menos accidentado.
Por CCA - exclusivo para Agrositio.com