Si bien la oferta de agua no ha sido todo lo generosa que las necesidades hídricas demandan, los reportes de la zona muestran que las mejoras de la cama de siembra fueron suficientemente buenas como para que se retome la implantación de trigo. Esta situación no se ha evidenciado en la franja que desde el centro de CB se despliega hasta el sudeste entrerriano, consolidando las estimaciones de área sembrada muy por debajo de la campaña pasada. Los 4.85 millones de ha previstas constituyen el número más bajo de las últimas 15 campañas.
La baja cobertura de trigo que tiene importantes posibilidades de concretarse, no experimentará retrocesos mas marcados fundamentalmente por la importante recuperación que han experimentado las reservas de humedad en el centro y sudeste de BA. Todo el sudeste de BA cuenta con humedad apropiada y seguramente durante julio el avance de las siembras será muy importante. Teniendo en cuenta el escenario poco previsible generado por las medidas económicas de principio de marzo, la implantación seguramente no se hará con la misma inversión que normalmente se realizaría bajo circunstancias más favorables.
Las zonas trigueras del sudoeste de BA y sur de LP tributarias de Bahía Blanca transitan esta altura del año con almacenajes pobres, siendo dificultosas las siembras dentro de este contexto. Este sector seguramente también contribuirá a la destacada merma del área sembrada a nivel nacional.
Teniendo en cuenta el análisis sobre el muy probable retroceso del área implantada y la limitada inversión en fertilizantes que se está observando, la producción triguera nacional quedará supeditada más que nunca al clima de comienzos de primavera. En esta ocasión estaremos muy pendientes del regreso de las precipitaciones de septiembre y de la posibilidad de heladas tardías, fenómeno que por el momento es difícil de anticipar. De no mediar un clima benigno, los rendimientos no compensarían el retroceso del área sembrada y estaríamos frente al nivel de producción más bajo de la última década. Por el momento, puede contarse como favorable que las tendencias climáticas no muestran un escenario La Niña para comienzos de primavera. Al menos este factor climático de escala global no sumará otro riesgo a la incierta evolución de la presente campaña triguera.
Por CCA - exclusivo para Agrositio.com