Se encuentra muy complicada para el Ejecutivo Nacional el tratamiento legislativo de su propio proyecto de ley para legitimar las retenciones móviles a las exportaciones agrícolas. No parece funcionar el abanico de proyectos enviados a última hora para provocar la "sensación" de que hay un "paquete" legislativo y no un único proyecto.

Confirmado: el bloque oficialista de diputados nacionales "cruje" bajo la presión de sancionar cuanto antes y sin modificar el proyecto de ley sobre retenciones móviles enviado por el Ejecutivo Nacional al Legislativo.

Porque el mensaje de que "el debate es válido y no nos oponemos a la modificación del proyecto" es básicamente un discurso del oficialismo pero no su opinión puertas adentro. Los Kirchner apuestan mucho de su futuro político a conseguir que el proyecto de ley se apruebe sin modificaciones. "Sin una coma cambiada", expresó un integrante de la "mesa chica" del bloque del Frente para la Victoria-Partido Justicialista.

Para conseguir ese triunfo, los Kirchner prevén:

- Citar a todos los gobernadores a la Ciudad de Buenos Aires y que permanezcan toda la semana próxima, presionando a sus diputados nacionales;

- Negociar un trueque de favores con gobernadores e intendentes a cambio del voto de los diputados nacionales;

- Impedir la gestión del vicepresidente Julio Cobos, de garantizar un debate amplio, por lo cual Néstor Kirchner ya le ha exigido a sus gobernadores aliados que no asistan a la convocatoria de Cobos;

- Que Néstor Kirchner llame diputado por diputado del oficialismo reclamándole personalmente su voto;

- Agilizar todo el tratamiento legislativo para que todo ocurra cuanto antes.

Frente a esto, el campo tiene una única respuesta: presionar y presionar a los legisladores, intendentes y gobernadores porque, al fin de cuentas, no fueron votados por los Kirchner.