MAR DEL PLATA.- Dice que el tema del campo lo tiene "muy preocupado". Y por eso ayer pidió, tanto al Gobierno como a los ruralistas, bajar los decibeles en sus acusaciones mutuas y no buscar soluciones mediante más enfrentamientos, ni siquiera legislativos.

El ex presidente Eduardo Duhalde dijo anoche, aquí, que "este Congreso deteriorado frente a la opinión pública tiene una oportunidad histórica para resolver tanto los mayores ingresos que el Gobierno necesita como la demanda de los productores".

Fue durante el lanzamiento de la filial local del Movimiento Productivo Argentino (MPA), que preside en forma honoraria.

"Calificar a las entidades del agro de golpistas es un disparate", aseguró Duhalde, que dijo estar "agradecido de por vida" a esas organizaciones por la colaboración que le dieron cuando era presidente para salir de la crisis.

"La Triple A no era de la Sociedad Rural Argentina y los grupos guerrilleros de entonces no eran gente del campo", advirtió para cargar culpas al propio peronismo y refutar que en el paro agropecuario se escondiera un intento de desestabilizar a la presidenta Cristina Kirchner.

La escala que anoche hizo Duhalde en los salones del hotel Costa Galana -que no fue un lanzamiento político, según aclaró- lo encontró rodeado de más de 750 empresarios, dirigentes y militantes.

Frente a ellos, Duhalde afirmó que no sirve aprobar el proyecto de ley sobre retenciones tal cual el Gobierno lo envió al Congreso. Por eso, le aconsejó a la Presidenta que hable con sus legisladores y que se debatan alternativas en las cámaras. Planteó incluso como una posibilidad la creación de algún impuesto extraordinario a las ganancias para que el Gobierno compense fondos que resignaría de las retenciones.

Por la noche, un grupo reducido lo acompañó en la comida de cierre. Estaban el diputado Francisco De Narváez, el sindicalista Luis Barrionuevo, el ex ministro Miguel Angel Toma y el economista Javier González Fraga.

Barrionuevo, desde los pasillos, apuró las críticas al Gobierno: "Advertí en enero lo que iba a pasar con la inflación y no me equivoqué". Y afirmó que acompañar a Duhalde es un compromiso: "Lo dije y lo cumplo".

De Narváez ocupó la primera fila con Hilda Duhalde y anticipó su rechazo al proyecto de ley: "Si se lo vota a libro cerrado no será una ley sino obediencia debida del oficialismo".

Por Dario Palavecino
Corresponsal en Mar del Plata