Para Claudio Lozano, diputado y economista de la Central de Trabajadores Argentinos, las retenciones móviles pueden resultar "un negociado de 2.800 millones de dólares" que favorezca a "las trasnacionales cerealeras más importantes del país".

"Desde marzo a junio, por los embarques que han salido, la retención sobre la soja no ha sido de 40, ni de 39, ni de 41, sino del 22 por ciento", dijo el diputado a radio Continental. Se trata de “un número muy inferior al que el Gobierno pretendería cobrar por las exportaciones”, agregó.

El economista espera que no se apliquen las retenciones más altas a los productores “para que las transnacionales terminen embolsando una renta mayor, porque ellos le van a pagar al Estado una retención muy por debajo de lo que se está diciendo".

En este sentido, pidió evitar que el dinero que “sale de la renta extraordinaria de aquel productor que goza de una fertilidad particular” se embolse “en manos de Cargill, Dreyfuss, Bunge u otras trasnacionales".