También se observaron algunas irrupciones de aire frío fuera de fecha, sin embargo el comportamiento térmico pierde protagonismo frente a al falta de precipitaciones del último trimestre. La ansiedad por la información relacionada con los pronósticos de lluvia de corto plazo, solo se ha visto disimulada con la inesperada coyuntura política. Bajo estas circunstancias y aún bajo el hipotético escenario de una solución al prolongado conflicto con el gobierno, toda la actividad relacionada al inicio de la fina se ve muy complicada. Esto converge en la más baja estimación de área sembrada de trigo de los últimos 15 años.
Para ilustrar, una situación que gran parte de la región pampeana y el NEA están padeciendo, mostramos la clasificación de las precipitaciones del último trimestre. Es decir, se calculan los apartamientos pluviales respecto de los valores normales (1973- 2007) y se mapean los resultados de obtenidos.
No es pertinente abundar en palabras para describir el notable predominio de las lluvias muy escasas sobre las principales zonas agrícolas. Incluso sectores que aún se resuelven con lluvias normales o abundantes debido al comportamiento de la primera parte del período analizado, están hoy con problemas de reserva. Posiblemente sea la franja agrícola del NOA y los partidos costeros de BA se presentan como los mejores posicionados para sobrellevar este extendido período seco.
No solo las siembras de trigo están siendo condicionadas por la falta de
agua. Los verdeos que han comenzado a pastorearse tendrán magros rebrotes por
las escasas lluvias y las fuertes heladas. Es decir el panorama para la
ganadería es también complejo, más aún si se tiene en cuenta que la oferta de
forraje es escasa en la mayor parte de la región pampeana.
Como mencionamos más arriba, las próximas jornadas presentan la vuelta de las
precipitaciones. Sin embargo, los modelos muestran soluciones muy pobres en la
oferta de agua sobre el oeste, donde normalmente llueve muy poco en el trimestre
frío. Posiblemente estas lluvias fortalezcan las reservas de humedad de una
buena parte del sudeste bonaerense, con baja probabilidad de que las lluvias se
extiendan hacia el oeste. En consecuencia las zonas mediterráneas seguirán
padeciendo una situación de reservas muy menguadas y con pocas posibilidades de
mejoras sustanciales. Para las principales zonas trigueras de ER, los
pronósticos más optimistas suman hasta 15 milímetros, insuficientes para el
sudeste de esta provincia. El noreste entrerriano, sudeste correntino, el sur de
Brasil y Uruguay se consolidan como el sector más húmedo de esta vasta región
agrícola.
De todas maneras, la actividad agropecuaria transita un período de riesgos aumentados. Los habituales del devenir climático y los agregados por la coyuntura política.
Por CCA - exclusivo para Agrositio.com
