La semana empezó con nuevos aumentos en el precio del petróleo.
Lo que marca el recorrido histórico de los últimos años es que el problema más grave no está tanto en la oferta de alimentos como sí lo está en el plano de los combustibles, para un mundo que se ha negado, por años, aplicar un política de cambio radical en el uso de la energía, bajo el liderazgo de derroche e inconciencia ambiental de EE.UU.
Este nuevo cuadro, que debe enfrentar el país, no es neutro para la actividad agraria.
Después de haber alcanzado una condición de autoabastecimiento, y de haber llegado a ser un considerable exportador de combustibles, la Argentina está perdiendo su papel y va camino a verse obligada a importar petróleo, por la inconsistentes e irresponsables políticas del gobierno.
Son políticas ciclotímicas que no establecen reglas de juego estables. Son estrategias que ahuyentan las inversiones necesarias para llevar adelante un proceso de exploración de petróleo.
Mientras el agro sigue creciendo en volumen de producción de commodities agrícolas, la oferta de petróleo retrocede. He aquí el terrible punto contradictorio de la nueva era.
Por ende, aumentarán los precios de los transportes y del movimiento de maquinaria agrícola para los trabajos culturales y de cosecha, los precios de los fertilizantes, que cada vez son más necesarios, los de los herbicidas, y así sucesivamente…
También, los costos de fertilización y agroquímicos deberían ir subiendo.
Como sabemos, el gas es un insumo central en la producción de fertilizantes. Y estos, a su vez, son cada vez más necesarios para llevar adelante la campaña agrícola.
Acá, está un cuello de botella para la producción agrícola, ya que, desde hace cuatro años, la producción de gas viene cayendo, y de forma muy visible.
¿Qué novedades hay respecto a la oferta mundial?
La producción del mundo presenta amenazas que no hacen otra cosa que apuntalar los precios.
EE.UU. que es el primer productor del mundo de maíz está sufriendo un problema muy grave de agua. El Estado de Iowa en este país ha sufrido lluvias torrenciales que han provocado que gran parte de los cultivos queden bajo agua.
Este mismo problema afecta la siembra de soja que está demorada.
Así es el cuadro de situación que enfrenta el agro.
Ahora sí; vamos a ver qué pasa en el país. Donde la cuestión está ardiendo es en el frente interno: el conflicto sigue vivo y coleando.
La obstinación es el norte del gobierno. Y así, en medio de un discurso maniqueísta, donde unos son buenos y otros son malos, al país le aguarden días aciagos; no solo los mercados estarán afectados. La cuestión es muy grave.
Así, el devenir de las autoridades arrastra a la economía argentina por la noche oscura. La noche de la intolerancia y de la confrontación.
Y, en este recorrido, el gobierno está destruyendo su capacidad de gobierno. En suma, la gobernabilidad está muy amenazada. La falta de verdad que se halla en el discurso oficial es tan grave que, día a día, más grande es la ausencia de confianza popular en la palabra oficial.
Es tan alarmante la falta de verdad en la palabra oficial que cualquier ciudadano medianamente informado queda espantado. Sobre todo porque la falta de verdad está claramente dirigida a la división de la sociedad. Y, en consecuencia, a la violencia generalizada.
En tanto la sociedad en su conjunto muestra un alto grado de maduración cuando clama por diálogo.
Tal como explica Doglass C. North, los grupos humanos suelen comportarse de acuerdo a ciertos parámetros del pasado. A estos parámetros, él los llama “dependencia de la trayectoria”, esto es del pasado.
Es lo que está mostrando el grupo gobernante, que sigue moviéndose como en los años de la década de 1970. De acuerdo a Erich Fromm, muchas veces la gente cree que la manera en que hace las cosas es la única forma; la forma natural. Se asume tan bien que se vuelve inconsciente y actúan, en consecuencia, sin advertir la realidad, en su total crudeza.
En medio todo ello, el poder central parece moverse en un ácido fariseísmo.
Ahora, como estrategia oficial se pondría a consideración del Congreso la aplicación del cuadro de derechos de exportación.
Veremos cómo sigue el camino que se ha emprendido.
Mientras tanto tengamos ánimos serenos y tranquilidad