Mientras los productores autoconvocados procedieron a liberar el tránsito en el cruce de las rutas 3 y 85, los transportistas de granos muestran firmeza en el reclamo que llevan adelante en la rotonda correspondiente a las rutas 3 y 228. Si bien la Comisión de Enlace decidió culminar el paro agropecuario, disposición acatada en el ámbito de Tres Arroyos, los propietarios de unidades destinadas a granos consideran que no están garantizadas las condiciones para trabajar con normalidad debido a que persisten las diferencias entre el Gobierno y el campo.
Las diferentes reacciones y decisiones adoptadas por el agro de la región en asambleas, en algunos casos aprobando que continúen los controles en el tránsito de productos de origen agropecuario, ponen de manifiesto que las operaciones no tendrán el ritmo habitual. En el caso de Tres Arroyos, el levantamiento del paro habilitará a la comercialización sin inconvenientes, pero la situación conflictiva limita las ventas y lleva a que los transportes relacionados específicamente con el campo tengan una demanda reducida.
En este contexto, los transportistas independientes procedieron ayer por la mañana a permitir que choferes detenidos reinicien su labor, para luego volver a efectuar cortes totales al tránsito pesado. La modalidad desde el miércoles último se mantuvo, con la concentración de camiones que son detenidos y demorados hasta la mañana de la jornada siguiente. Ayer se dispuso ubicarlos sobre la avenida Olivero-Duggan, donde se conformaron tres columnas; los trastornos no fueron significativos, en gran medida porque la circulación resultó menor en la ruta nacional 3.
Presencia
Por su parte, los productores autoconvocados seguirán en el lugar donde llevan a cabo su manifestación. Los cortes culminaron ayer, cuando se interrumpió el paso de unidades de carga aproximadamente de 9 a 11 y de 14 a 17. Ya finalizado el paro desde la cero hora de hoy, las expectativas estarán vinculadas a la convocatoria efectuada por el defensor del Pueblo de la Nación, Eduardo Mondino, quien aspira a ubicar en la misma mesa a funcionarios nacionales y a las máximas autoridades de las entidades ruralistas.
El estado de alerta y movilización perdura junto a la ruta y con una evaluación de las actividades a impulsar, que son puestas a consideración en asambleas. En principio, se brinda crédito así en nuestro medio a una posible instancia de diálogo, cuyos resultados podrán comenzar a apreciarse en el transcurso de los próximos días.