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De repente, y luego de décadas de ostracismo, los flashes y las cámaras enfocaron hacia el campo. Convertidos de la noche a la mañana en figuras mediáticas, con multitudes que escuchan sus discursos, varios dirigentes del agro comenzaron a recibir propuestas de partidos políticos, entusiasmados con la posibilidad de arrimar agua para su molino en las próximas elecciones.

Motivados por las demandas de un amplio sector descreído del Gobierno y los políticos tradicionales, los dirigentes del campo meditan sus próximos pasos, mientras otros dirigentes que abrevaron en el peronismo ponen en marcha el proyecto de un partido agrario que emule los éxitos electorales obtenidos por productores de otros países.

"Nuestra prédica fue siempre la misma: instamos a los políticos a hablar del campo, y a los productores a que se metan en política", dice Miguel Saredi, ex diputado del PJ duhaldista y fundador del partido Pampa Sur, cuya cabeza visible es la ex diputada y actual funcionaria del gobierno socialista de Hermes Binner, María del Carmen Alarcón.

Nacido en 2004 para emular al partido del campo australiano, Pampa Sur tuvo su nacimiento mediático en 2006, cuando Alarcón fue echada de la presidencia de la Comisión de Agricultura por oponerse a la política de retenciones del Gobierno.

Afines a las políticas de Conferderaciones Rurales Argentinas (CRA), Saredi y Alarcón inscribieron el partido en Santa Fe, Buenos Aires y Capital, mientras ultiman los detalles para tener personería jurídica en Córdoba. Sueñan con Mario Llambías, titular de CRA, como eventual candidato en futuras elecciones, pero no están dispuestos a embarcarse solos en la aventura. "Ya hay demasiados partidos políticos, por lo que nuestra idea es sumarnos a frentes electorales afines como el de Santa Fe, llevando la voz del sector y con candidatos propios o ajenos", afirmó Alarcón. Desde allí afirman que Binner es "un candidatazo para 2011", pero no descartan acercarse a Mauricio Macri y Elisa Carrió.

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El Gobierno acusa a los ruralistas de golpistas, y dice que esconden intenciones políticas detrás de sus reclamos. "Construir un partido es aportar a la democracia", responde Saredi.

Lejos de Pampa Sur, dirigentes de la Federación Agraria arman su juego con organizaciones y dirigentes afines. Sus dos principales nombres, Eduardo Buzzi y Alfredo de Angeli, apenas disimulan que el conflicto del agro será sólo el comienzo de su participación política.

Buzzi, por caso, está más que entusiasmado con la Constituyente Social que la CTA de su admirado Víctor de Gennaro convocó para el 2 y 3 de agosto en Jujuy. "La CTA es y seguirá siendo una central de trabajadores. Pero la idea es aportar a la construcción de una opción política", contó a LA NACION el diputado y referente de la central Claudio Lozano.

Recorridas por Santa Fe, Entre Ríos y Buenos Aires formaron parte de la cotidianeidad del titular de la Federación Agraria entrerriana. Ya se habla del cordobés Luis Juez y del intendente de Morón, Martín Sabbatella, como interlocutores de peso para el espacio. "Un montón de compañeros pueden ser parte de la construcción política y social. En nuestro caso no creo que salgan de otro lugar que no sea de la Federación Agraria", concedió Lozano, para quien el partido agrario que proponen Alarcón y Saredi "tiene un tufillo reaccionario y una clara desembocadura por centroderecha, vía Macri o Carrió". Desde el sector se desconfía de De Angeli, porque "tiene un discurso poco claro".

Desde la izquierda, en cambio, se entusiasman con el taquillero De Angeli jugando en el equipo propio. "Somos un partido campesino, y De Angeli es amigo nuestro desde hace mucho tiempo", afirmó Amancay Ardura, piquetero y dirigente del Partido Comunista Revolucionario (PCR), de extracción maoísta.

Vilma Ripoll, del MST, recuerda que la buena relación con De Angeli data de abril del año pasado, cuando sus referentes intercedieron para sacarlo de la cárcel luego de que intentara bloquear la terminal de Buquebús en Retiro en una protesta contra Botnia. Carrió y Alberto Rodríguez Saá también le enviaron señales de simpatía en distintos momentos del conflicto.

Cerca de De Angeli hay dirigentes con experiencia política. Nicolás Mattiauda, su mano derecha, es vicepresidente de Pro-Entre Ríos y fue candidato a senador. Carlos Paillole, Juan Ferrari y Juan Echevarría, de la Federación Agraria, están cerca del PCR. ¿Y los carteles que rezan "De Angeli diputado" en paredones de la Capital y en la autopista Buenos Aires-Rosario? "Quieren desviar la atención y politizar nuestro reclamo", afirmó Mattiauda.

Un estudio reciente de Management & Fit da un 37 por ciento de imagen positiva a De Angeli, y un 26 por ciento a Buzzi. El rechazo es un poco mayor para con De Angeli (19 por ciento contra 16 de Buzzi), pero cuatro de cada diez consultados no contestó sobre el titular de la Federación Agraria.

Cerca de De Angeli niegan un desembarco inminente, pero tampoco lo descartan. "Hemos ganado mucho terreno en este último tiempo, y lo vamos a cuidar. Podría haber futuro político para él", aseguran.

"Es un excelente momento para salir a la cancha. Dirigentes del campo muestran más gestión que muchos políticos", sostuvo Leonardo Sarquis, ex directivo de empresas del agro.

Pocos se ilusionan con la unidad. "Biolcatti [Hugo, vice de la Sociedad Rural] es una cosa, y De Angeli otra. Lo más probable es que, si se deciden, estén en lugares distintos", resumió Sarquis.