Tras la disminución de áreas sembradas en los EE.UU. y el incremento de la demanda china, el país tiene una inmejorable oportunidad para aumentar sus exportaciones de maíz. Se prevé una suba de los precios internacionales.
Los granos cada vez cotizan más en el mundo. La demanda crece y las áreas sembradas también, aunque no todos los países se encuentran en condiciones de exportar porque deben priorizar el consumo interno, tal es el caso de la República China, que en los últimos años fue reduciendo su exportación de maíz para abastecer a una población que hoy oscila en los 1.300 millones de habitantes. “Se estima que en los próximos meses China comenzará a importar maíz”, destaca el vicepresidente de Maizar, Juan Gear.
Predicción que cada vez toma más forma al evaluar que en la última campaña de maíz (2007/8), el país asiático exportó sólo un millón de toneladas de maíz y se estima que la próxima campaña alcance una producción de 150 millones de toneladas para abastecer un consumo del 100% del total, según datos de la Secretaría de Agricultura de los Estados Unidos (USDA). De esta manera se confirma la tendencia de que no faltará mucho para que el país asiático sea un importador neto, como lo era hace diez o quince años.
Uno de los puntos claves por los cuales está aumentando el consumo de maíz en China radica en la modificación de su dieta alimentaria por una que contenga más proteínas, lo cual está generando que el maíz se utilice para engordar animales y se transforme en distintas carnes que luego serán consumidas por los habitantes asiáticos en su totalidad.
La posibilidad de que China comience a importar maíz genera buenas expectativas en nuestro país dado que somos el segundo exportador en el ranking mundial, siguiendo a los Estados Unidos, que contribuyen con un 60% de la producción mundial y relegando a Brasil a una tercera posición.
Si la Argentina le vende a China actualmente un volumen destacado de soja y compite con otros países, no hay motivo para pensar que en caso de que el país asiático comience a comprar al mundo maíz, el grano argentino no pueda abastecer también ese mercado.
Con respecto a los Estados Unidos, una de las grandes diferencias que tiene con la Argentina, es que éste siembra generalmente las mismas proporciones de hectáreas para los distintos granos, y la Argentina destina 18 millones de hectáreas a la producción de soja y 3 millones a la de maíz, aproximadamente, según destaca Gear. En la campaña pasada los EE.UU. destinaron más hectáreas a la producción de maíz, que fue de 335 millones de toneladas, que la de soja, contribuyendo a que la producción del grano a nivel mundial tocara los 775 millones de toneladas.
Sin embargo, Gear prevé que “este año sea al revés, aunque todavía no se terminó de sembrar”.
Además, enfatiza que si en esta campaña los Estados Unidos destinan menos hectáreas a la producción de maíz, que oscilará en 315 millones de toneladas, las cantidades totales a nivel mundial se verán directamente afectadas, con una cifra que trepará los 762 millones de toneladas, “15 millones de toneladas menos, aproximadamente”.
Gear recuerda que “el mercado internacional está permanentemente mirando el clima de los Estados Unidos por la alta incidencia que tiene este país en el mercado mundial”.
Aunque los Estados Unidos todavía están sembrando, ya se pronostica una baja de producción de maíz y un aumento del consumo interno porque se está destinando una buena parte de esta materia prima a la producción de etanol. Esto podría determinar que los stocks de maíz norteamericanos disminuirían de 35 millones de toneladas a 19 millones.
Por ende, en caso de que las condiciones climatológicas no ayuden al país del Norte, las proporciones serían aun menores y derivarían indefectiblemente en un aumento de precios que favorecería el precio del maíz en el mercado internacional, generando una muy buena perspectiva para la campaña 2008-2009 en nuestro país, que comenzará a sembrarse entre fines de agosto y octubre de este año.
Por Romina Lacomba