La semana pasada, el Gobierno intentó corregir los llamados "efectos indeseados" del mecanismo de retenciones móviles que perjudicaba a los mercados de futuros.
Y aunque desde el sector oficial se sostuvo que la nueva medida (plasmada en la Resolución 64) eliminaba los efectos negativos del sistema aplicado el 11 de marzo, los directivos que administran esas plazas comerciales "son insuficientes para permitir que los mercados de futuros puedan volver a operar normalmente", según dijo Ricardo Marra, presidente del Mercado a Término de Buenos Aires (Matba).
"Con la resolución nueva el Gobierno intentó devolver previsibilidad a los mercados, pero si bien la medida permite que el precio interno refleje un porcentaje mayor de suba en caso de un aumento fuerte en el mercado internacional, los beneficios no son significativos porque se dan en un nivel de precios muy superior a los probables ", añadió Marra. A las críticas se sumó el Rofex (mercado de futuros de Rosario) que sostuvo en un comunicado que "el nuevo esquema no soluciona el problema de los mercados".
Caos logístico
El presidente de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, Ricardo Forbes, advirtió que si no hay cambios "las ventas se concentrarán en el momento de la cosecha y se podría provocar un caos logístico".
Según los directivos de los mercados, la corrección hecha la semana pasada sólo sirve si el trigo, el maíz y la soja pasan de los 500, los 310 y los 650 dólares la tonelada, respectivamente, un escenario que los operadores granarios consideran bastante improbable con estos productos valuados en 300, 200 y 560 dólares la tonelada, respectivamente (valores cercanos a sus máximos históricos).
Los mercados de futuros sirven como una cobertura para quedar a resguardo de la volatilidad de los precios. Con las nuevas retenciones, dijeron, se pone en peligro su actividad ya que las alícuotas son tan altas que licuan las posibilidades de ganancias y restan atractivo para los inversores.
"Los mercados de futuros son el termómetro que tiene el productor para saber cuánto puede valer su producción y decidir la próxima siembra", dijo Ricardo Baccarín, de la corredora Panagrícola. "El esquema afecta a toda la cadena, que pierde herramientas para cubrirse en sus operaciones y la posibilidad de conocer el precio futuro en un marco transparente", dijo Diego Fernández, gerente del Rofex.
Mañana, las bolsas de cereales publicarán una solicitada en los diarios para informar lo que consideran efectos distorsivos de las retenciones, de las disposiciones de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca), que, a su juicio, dificultan la exportación y pedirán una audiencia con el Gobierno.
Por Mercedes Colombres
De la Redacción de LA NACION