Aunque no dan un solo paso atrás en su confesado deseo de "defender al gobierno de Cristina Kirchner", como aseguró Hugo Moyano en su doble rol de jefe de la CGT y vicepresidente del justicialismo, los sindicatos peronistas alineados en la CGT no tienen previsto por ahora movilizarse contra los dirigentes rurales que cumplen el paro del sector hasta el lunes próximo. "No está previsto ningún cambio en la estrategia sindical", dijo un importante referente del sindicato de camioneros.

Es decir, continúa la política del gremio de que "o pasan todos (los camiones) o no pasa ninguno". Pero no es el objetivo generar ninguna respuesta violenta a la ocupación de las rutas, subrayó la fuente, acorde con la nueva estrategia del ex presidente y conductor del PJ, Néstor Kirchner, de mostrar desbordados y cortando accesos a los ruralistas.

Por el contrario, Moyano reafirmó que "el Gobierno siempre ha llamado al diálogo y ha sido práctico para que el conflicto se resuelva" y "ha dado alternativas importantes que tienden a resolver errores que se pueden haber cometido en el principio de la medida".

En declaraciones a Radio América, el sindicalista dijo que "la sociedad ya está harta de que un sector quiera imponer sus condiciones" y destacó la "prudencia y humildad" con que se maneja del Gobierno.

En el mismo tono, Julio Piumato (judiciales), aliado del líder camionero, señaló que la protesta del campo "demuestra que, más que sectorial y reivindicativa, es una movida política". "Si uno analiza el perfil de lo que está en juego en esta puja -añadió-, se ve que la mayoría de los reclamos que hacen han encontrado respuesta y montaron detrás una gran mentira para confundir a sectores de la población."

Para Piumato, que además es el secretario de Derechos Humanos de la CGT, los representantes agropecuarios "están construyendo una fuerza política que todavía no tiene cabeza, diluida en esa cuestión etérea que es el campo".

Y fue más allá al afirmar que interpretan "el pensamiento neoliberal y egoísta de los que saquearon la Argentina en las últimas décadas".

La Fraternidad (maquinistas ferroviarios), a través de su secretario de Prensa, Horacio Caminos, acusó a los productores rurales de "la destrucción de vías y la ostentación de armas con que intimidan a los trabajadores ferroviarios" y dijo que se trata de "un mecanismo de coerción y sabotajes hacia las formaciones de trenes".

Al explicar que la situación "pone en riesgo la estabilidad del personal", Caminos afirmó que el gremio "recurrirá a la Justicia por los desmanes producidos" por los dirigentes del campo. Sin embargo, enfatizó que el sindicato "no tomará ninguna represalia porque sería responderles con el mismo desatino".