Ante una multitud reunida frente al Monumento a la Bandera en Rosario, el campo ratificó que sigue en "estado de alerta permanente" y que espera avances concretos en la reunión que los presidentes de las cuatro entidades mantendrán mañana con el Gobierno antes de decidir cómo seguirá el reclamo contra las retenciones.

El discurso de apertura del acto quedó a cargo de Alfredo de Angeli, el carismático dirigente de la Federación Agraria que advirtió que si en la audiencia convocada para la tarde de mañana por Alberto Fernández "no hay soluciones", al día siguiente, el martes "volverán las acciones".

El dirigente evitó la palabra "paro" y pidió "manejarse con inteligencia" respecto de posibles nuevos cortes de ruta.

"Les pido inteligencia. Les pido que pensemos cada pas que demos. El Gobierno quiere que lleguemos al punto de cortar rutas para enfrentarnos con la sociedad. Si cortamos rutas va a ser por culpa del Gobierno", advirtió.

"Espero que mañana tengamos una solución y que no sea otra mala jugada para que terminemos cortando las rutas y nos hagan responsables porque no saben cómo llevar el país adelante", disparó.

Antes de su discurso, los organizadores anunciaron por los altoparlantes que hay 300.000 personas reunidas en el lugar.

Tras sus palabras, llegó el turno de Fernando Gioino, presidente de Coninagro, que criticó las políticas de los años noventa y dijo que el campo se encuentra ante "el gran desafío" de producir alimentos para abastecer el mercado interno y exportar. En este contexto, pidió “un diálogo honesto y del consenso para alcanzar una solución para el campo".

Luego, tomó el micrófono el presidente de la Rural, Luciano Miguens, que reiteró que la discusión de las retenciones es "ineludible" y que "ya no hay margen para la mezquindad política".

"Ratificamos nuestra voluntad para el diálogo a pesar de de los obstáculos y mentiras que tuvimos que soportar en estos ultimos meses y que el jueves pasado tuvo uno de sus puntos culminantes", señaló respecto de la fracasada reunión con Alberto Fernández, que llevó el conflicto a uno de los puntos de mayor tensión.

En este punto, planteó que "es imprescindible tratar el tema de las retenciones" y añadió: "Ya no se puede eludir más, no hay más margen para la mezquindad política, nos deben a todos una respuesta".

"Estamos ante una disyuntiva: o producimos para la subsistencia o para la prosperidad", concluyó Miguens.

El siguiente orador fue Mario Llambías, presidente de CRA, que dedicó buena parte de su discurso a los gobernadores, legisladores e intendentes. "Queremos que sepan que los elige el pueblo, que a él se deben y no al cheque de la Casa Rosada. No hay federalismo cuando se los aprieta económicamente", vociferó.

El cierre del acto quedó a cargo del titular de Federación Agraria, Eduardo Buzzi. "Estamos más firmes que nunca, más atentos y movilizados que nunca. Vamos a ir a discutir, pero estemos preparados para, el lunes o martes volver a los piquetes para decidir qué medidas tomar, para que suene el escarmiento si no se tratan las retenciones, si no se ponen en marcha los acuerdos ya firmados y si no se discute una agenda agropecuaria en serio", exclamó.

La asistencia a la nueva reunión con el Gobierno , prevista para mañana a las 16, fue confirmada, poco antes del acto por el presidente de Coninagro, Fernando Gioino.

Los mensajes de los líderes rurales fueron seguidos atentamente por las miles de personas que desde temprano esta mañana, bajo un sol radiante, colmaron la plaza y los alrededores del escenario desde el que se dieron los discursos.