Vigilias en las rutas, tractorazos, volanteadas y manifestaciones contra funcionarios. Los productores del interior eligieron, cada uno a su modo, la forma de pasar el tiempo en la tensa espera de la decisión de las entidades rurales sobre la continuidad del paro agropecuario iniciado hace dos semanas.
En Paraná, capital de una de las provincias donde el paro se sintió más fuerte, los productores entrerrianos realizaron ayer un ruidoso y masivo tractorazo hacia el centro cívico y, al cierre de esta edición, se disponían a pasar la noche frente a la Casa de Gobierno. "No nos moveremos de aquí hasta que el gobernador Sergio Urribarri nos atienda", le dijo a LA NACION Alfredo Bell, uno de los dirigentes de la Federación Agraria de Paraná.
Cerca de dos centenares de tractores y diversos vehículos rurales ganaron todo el centro cívico, y con un acoplado a modo de escenario realizaron un acto frente a la sede del gobierno provincial. "Es de hombres saber que nos equivocamos, pedir disculpas y rectificar el rumbo de la política", apuntó en el encuentro el titular de Coninagro-Entre Ríos, Gonzalo Alvarez Maldonado.
En tanto, en Córdoba, otra de las provincias más afectadas por la protesta, varios centenares de personas, entre productores y vecinos y 400 vehículos, participaron en Jesús María de un tractorazo y de un camionetazo convocado por la Sociedad Rural de esa ciudad.
Los vehículos marcharon desde localidades próximas como Deán Funes, Sinsacate y Colonia Caroya, para confluir en Jesús María, donde contaron con la adhesión de la población, incluidos comercios e industrias.
"Queremos negociar, por supuesto que queremos negociar, pero con dignidad, no nos pondremos de rodillas", dijo Luis Vanella, productor de la zona. Además, hubo concentraciones en Río Primero [centro este de Córdoba] y en Laboulaye [en el Sur cordobés], con la participación del dirigente entrerriano Alfredo De Angeli.
En Buenos Aires, por otro lado, la protesta continuó ayer a la vera de las rutas en una modalidad atenuada. Así, en los tres últimos días los ruralistas de Junín, Mercedes, Lobos, Nueve de Julio, Bragado o Roque Pérez sólo detenían a los camiones cargados de granos y cereales para exportación, pero dejaban pasar al resto para evitar problemas de abastecimiento. La excepción a esto fue el piquete de Saladillo, donde se retuvieron a los camiones de cereales y hacienda gorda, aunque dejaban pasar a los vacunos destinados a procesamiento y conserva, "para darles una mano a los productores que tienen que sacar a las vacas, porque si no se les mueren", según explicó José Bustingorry, presidente de la Sociedad Rural local.
Finalmente, en La Pampa, el gobernador, Oscar Mario Jorge (PJ), cuestionó ayer a los gobernadores que están apoyando el paro.
"Si los gobernadores de la región pampeana salimos a apoyar decididamente a un sector que está discutiendo facultades que son del Gobierno, no sería más que sedición", expresó en una conferencia de prensa.
De esta manera, el gobernador Jorge salió a marcar diferencias con sus pares de Córdoba Juan Schiaretti y de Santa Fe Hermes Binner respecto del conflicto entre el campo y la Casa Rosada. "Ni mi gobierno ni yo apoyamos el paro del campo", afirmó como para reforzar su postura en el conflicto.