En el sexto día del segundo paro del campo contra la suba en las retenciones a las exportaciones, dispuesta por el Gobierno nacional, los ruralistas tucumanos continuaron al costado de las rutas 38, 9, 157 y 34, donde se realizan asambleas permanentes y se entregan folletos a los automovilistas. La protesta, cuya principal consigna es el cese en la comercialización de granos con destino a la exportación, se extenderá hasta las 19.

En cada uno de los cuatro piquetes del agro, que comenzaron a las 9, se aglutinó un grupo de productores para impedir el paso de los camiones con cereales. Sin embargo, desde el sábado pasado hasta hoy los ruralistas casi no tuvieron oportunidades de intervenir, puesto que no circularon vehículos con la carga vedada.

Para mañana está prevista la realización de una masiva concentración en la plaza Independencia, a las 20. Los sojeros esperan contar con el apoyo de los cañeros y de la ciudadanía en general, a la que convocaron a participar. Mientras tanto, el gobernador José Alperovich garantizó este mediodía la seguridad durante la movilización. "La gente que vaya a protestar a la plaza Independencia, podrá estar tranquila", aseveró.

El mandatario no se encontrará en la provincia en momentos en que se realice la marcha, puesto que ya comprometió su presencia en el acto de asunción del ex presidente Néstor Kirchner al frente del Partido Justicialista, que se realizará en horas de la tarde en Almagro.

"No se puede discutir bajo presión"

Dos de los diputados nacionales justicialistas que ayer no concurrieron a la convocatoria de los ruralistas tucumanos para analizar posibles soluciones al conflicto desatado con el Gobierno por la suba en las retenciones a las exportaciones aseguraron hoy que no se puede "discutir bajo presión".

"No estoy dispuesto a ir a dialogar con un paro como telón de fondo y un apercibimiento de que se podría desabastecer a la sociedad. Siempre estuvimos dispuestos a charlar, pero sin ningún condicionamiento", expresó el legislador Gerónimo Vargas Aignase, de acuerdo a declaraciones reproducidas por la agencia de noticias Télam.

"La medida de fuerza no colabora para que se resuelva esta problemática, que nos preocupa a todos", añadió Vargas Aignase, y acotó que tiene amigos en la Sociedad Rural de Tucumán (SRT), donde ayer se realizó el frustrado encuentro. "Además de habernos convocado con poco tiempo de anticipación, me hubiera gustado que me llamaran cuando no había protestas en marcha", opinó.

También la diputada Stella Maris Córdoba consideró que es "imposible un diálogo honesto bajo cualquier tipo de presión o amenaza" que lo condicionen. "Invito a los ruralistas a que sinceren sus posiciones y a que deponga los dobles discursos", aseveró.

Ayer, ninguno de los senadores y diputados tucumanos del Frente para la Victoria asistió a la sede de la SRT, adonde habían sido invitados por los directivos de esa institución y por la Comisión de Productores Autoconvocados de Tucumán.

El objetivo era plantearles a los parlamentarios los perjuicios que les genera la actividad sojera y al propio Estado provincial -desde la óptica de las finanzas públicas- la última suba de las retenciones y el esquema de movilidad y, a la vez, escuchar la postura de los representantes tucumanos en torno del conflicto nacional.

Los diputados oficialistas Vargas Aignasse, Germán Alfaro, Susana Díaz, Alberto Herrera, Córdoba, Alfredo Carlos Dato, Beatriz Rojkés de Alperovich y Juan Salim, y el senador Julio Miranda -también oficialista- pegaron el faltazo.

Sólo asistieron los dos senadores bussistas, Delia Pinchetti de Sierra Morales y Carlos Salazar. El diputado radical José Ignacio García Hamilton tampoco estuvo presente, aunque en representación suya asistieron los dirigentes de la UCR local Hugo González Juárez y Raúl Martínez Aráoz.