Al igual que en la protesta de marzo, uno de los termómetros de la adhesión al nuevo paro del campo está ubicado en el Mercado de Liniers, tradicional plaza de comercialización de hacienda que vería sus corrales casi vacíos esta semana, según las estimaciones de productores y consignatarios consultados por LA NACION.

Este pronóstico fue reforzado por las entradas registradas hasta anoche en esa plaza, que, al cierre de esta edición, no superaban las 600 cabezas. El ingreso habitual de ganado para un lunes es de aproximadamente 6000 cabezas.

La adhesión de los productores del interior al paro de comercialización, en primer lugar y el miedo a que los cortes no dejen llegar a destino a los camiones jaula, en segundo orden, son las razones por las cuales consignatarios y productores esperan una semana de parálisis en el mercado.

"El movimiento en la plaza va a ser casi nulo. Los ganaderos van a cargar lo mínimo necesario, y los que vendan serán los productores afectados por la sequía, de La Pampa y el sudoeste bonaerense, que no tienen otra salida que vender antes de que avance el invierno", pronosticó Luis María Rodríguez Abínzano, presidente de la Cámara Argentina de Consignatarios de Ganado.

"Además de la parálisis de los envíos, ya se está hablando mucho de corte de la cadena de pagos", dijo Rodríguez Abínzano, que es también ganadero y en las protestas anteriores denunció haber recibido presiones de la Secretaría de Comercio Interior para comercializar hacienda.

En tanto, el productor bonaerense Malcolm Rodman coincidió con la visión de Abínzano. "Por lo que veo, la mayoría de mis colegas van a cargar lo menos posible", dijo Rodman.

"Igualmente, no creo que eso implique problemas de desabastecimiento, porque las cámaras de los frigoríficos están llenas, y como no van a poder exportar esa carne a tiempo, la van volcar al mercado interno", alertó Rodman. "También hay bastante temor de que, con las asambleas, no se deje pasar los camiones de hacienda, así que eso también desalienta el envío de animales", agregó.

Los temores de los que Rodman habla tienen sus fundamentos. Según un tradicional operador de Liniers, la semana pasada sólo llegó ganado desde la costa bonaerense y de Córdoba, porque los envíos del resto del país no se hicieron por los cortes, que no dejaban pasar camiones jaula.

Mercedes Colombres