Las lluvias tienen como corolario no deseado que las siembras de maíz se demoran y bastante. El famoso “corn belt” está en zona de riesgo.
Básicamente, hay dos factores que, como tenaza, aprietan la producción futura.
Por un lado, es probable que el área de siembra disminuya un poco, seguramente, algo así como un 5% a un 8%.
Este porcentaje sería cubierto por la soja.
De acuerdo a nuestras proyecciones, realizadas en base a los últimos datos del USDA, la siembra de maíz en este país apenas cubriría un 27% del área proyectada, este es un nivel que se encuentra por debajo del 45% del año pasado, para la misma fecha, y de casi el 60% del promedio de los últimos cinco años.
Como se ve, el retraso no es minúsculo. Ya marca una tendencia firme.
Y por otro lado, es factible que el rendimiento unitario caiga por el retraso en la época de siembra. Sembrar tarde acarrea un riesgo muy elevado, por cuanto la floración se puede dar durante los días de clima más seco.
Una rebaja en el volumen de producción de EE.UU. puede tener efectos muy violentos en los precios internacionales. No olvidemos que este país produce cerca del 45% de la producción mundial. No es poca cosa… ¿no?
La producción de maíz en EE.UU. suele rondar el nivel de 300 millones de toneladas anuales. Y el mundo, normalmente, tiene un volumen de producción de 700 millones, en grandes números.
Pensemos un poco: menos de lo estimado en producción junto a una política de fomento al etanol, ¿que efectos pueden tener? No hay que ser muy perspicaz para darse cuenta de lo que seguramente va a venir. Claro está, nadie tiene la verdad. A “seguro” se lo llevaron preso….
El sostenido aumento en los precios tiene en vilo a la política energética. Las críticas sobre las resoluciones del Gobierno, para el maíz para elaborar etanol, son muy duras por la preocupación sobre las existencias serán más reducidas en los próximos años. Además, el petróleo está que arde. Ahora, se aproxima a u$s120 en el mercado de Texas, un precio increíble.
En este contexto, y dada el peso de EE.UU. en el mundo, es probable que los stocks no logren recomponerse a nivel mundial.
En cuanto al mercado local, el río sigue muy revuelto.
El precio ronda en $ 490- 520 por el grano, con descarga inmediata.
Al cierre de este informe, el día 5 de mayo, el mercado doméstico mostraba, en lo que se refiere a las exportadoras, un valor próximo a $ 500 con descarga inmediata en distintas terminales portuarias próxima a la ciudad de Rosario.
El precio FOB oficial está en un nivel de u$s 215.
Desde el precio FOB, el “valor de mercado” establecido por la SAGPyA es de $ 488.
Como se ve este nivel es menor, en forma muy clara, al precio real.
La intervención del Estado en el mercado, es como la intervención de un zorro en un gallinero. ¿Sabrán claramente quienes son las gallinas?