BUENOS AIRES - Las negociaciones por el trigo entre el gobierno y el campo pasaron ayer a un cuarto intermedio hasta hoy, para que el Ejecutivo pueda analizar la contrapropuesta realizada por las entidades rurales.
Las cuatro organizaciones del campo le llevaron en la tarde de la víspera una propuesta para normalizar la comercialización del trigo, pero las autoridades recién formularán hoy una respuesta, indicaron fuentes del sector.
"Creemos que esta es una propuesta superadora de la que realizó el gobierno, porque permitirá normalizar el abastecimiento y precios razonales", consideró uno de los técnicos de las entidades del campo tras una breve reunión en la secretaría de Agricultura.
Asimismo, el dirigente sostuvo que el encuentro con funcionarios de Agricultura "fue positiva, estamos tratando de llegar a un acuerdo".
Según expresaron los dirigentes ruralistas, la propuesta oficial contemplaba el otorgamiento del cupo exportable de trigo a las cinco líderes cerealeras históricas del país, para que desde ese ámbito se disponga la distribución del grano para el sector productivo y la molinería, una iniciativa gubernamental que fue definida como "una junta multinacional de granos".
Esa actitud oficial era "decididamente inaceptable desde el campo", comentaron los dirigentes del agro al término del encuentro en la sede de Agricultura.
Desde la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), su presidente, Pedro Apaolaza, remarcó que los ofrecimientos oficiales "se alejan cada vez más de la realidad crítica que soportamos", así como que "nos empujan hacia una nueva protesta. No queremos llegar a esa instancia, pero nos están obligando".
Los encuentros del día, aunque breves, se desarrollaron en medio de un clima enrarecido, que había comenzado a perfilarse hacia la noche del lunes, cuando el secretario de Agricultura, Javier de Urquiza, convocó a una reunión cuasi secreta a los dirigentes de las entidades, en un hotel céntrico, donde trató de convencerlos, sin éxito, del anuncio que se realizaría ayer.
"Mañana (por hoy) será otro día y veremos que sucede", dijeron los ruralistas al abandonar la secretaría de Agricultura, luego de menos de una hora de negociaciones, mientras los máximos dirigentes del campo continuaban reunidos en algún lugar de la Capital.