Las caídas pueden explicarse a raíz de variadas tomas de ganancias por parte de los inversores en fondos.

Las bajas se acentuaron por la situación en EE.UU. que exigió a muchos operadores de los fondos mayor liquidez y, ante los problemas crediticios que afectan la plaza norteamericana, lógicamente, la salida de los fondos se hizo muy violenta.

Pero la crisis mundial con epicentro en EE.UU. sigue jugando a favor de los commodities agrícolas. Esto es por ahora una realidad muy concreta.

Pese a los problemas descriptos, a la larga, las materias primas siguen siendo entendidas, más que como un trampolín especulativo, como un excelente refugio, porque en rigor son una manera de mantener el valor de los ahorros.

Aún con la volatilidad que está mostrando el mercado, como todos sabemos, los fundamentos en el mercado mundial continúan muy firmes; la demanda está ávida y la oferta presenta nubarrones.

Además el prolongado paro en nuestro país hizo mella en los mercados del mundo. Muchos buques graneleros, en dirección a los puertos de Rosario, recibieron la orden de cambiar de rumbo y, de esta forma, se dirigieron hacia EE.UU.

En pocos días, los puertos del Sur de EE.UU. vieron llegar buques que no eran esperados. Obviamente, este exceso de demanda sobre la oferta del país del norte tiene su correlato en los precios.

Por si ello, no fuera suficiente, los bulk-carriers (graneleros) que se dirigen a Brasil saben que hay problemas con los trabajadores portuarios de Paranagua. Este es el principal puerto exportador de granos de Brasil y sus reclamos provocan un retraso en el movimiento de los buques. Como su ve, un poco más de picante cae sobre los mercados de la soja.

En la Argentina, la cosa sigue muy difícil porque nadie quedó conforme.

Los puertos están ávidos de nueva mercadería y la cosecha está muy retrasada.

La semana que viene, movimiento será atroz. Los puertos deberán mostrar toda su inteligencia logística para superar previsibles cuellos de botella.

En tanto los productores, es decir los titulares de la soja cosechada deberán agudizar su ingenio frente a la maraña de disposiciones. Los chicos y medianos son los que están a merced de malas interpretaciones.
Recuerden, mientras más revuelto está el río, más pueden ganar los pícaros.

Ahora, los mercados de futuros, principales referentes de las expectativas, dejan de funcionar como tales y su guía será extrañada. ¡La pucha que si no!

Los que seguramente estarán contentos son los economistas del Plan Fénix que siempre quisieron, ante la pasividad de los dirigentes gremiales del agro, un manejo más visible de las retenciones agrarias. Pero así somos, sólo cuando la soga nos aprieta reaccionamos…

En la actualidad sobre un precio FOB de 480 dólares, el precio FAS teórico previsible debería ser 290 dólares, aproximadamente.

Por cada incremento de 100 dólares la tonelada en el mercado internacional, acá, habrá un aumento de apenas unos 19 dólares, en tanto estemos en el tramo de 500 dólares a 600 dólares.

Si llegase a aumentar de de 600 a 700, la suba local sería de apenas 5 dólares. Una risa.

Tabla de derechos de exportación -DE- móviles para la soja

Tramos de
Precios en

Dólares/T DE hasta 11/03 Nuevo DE medio Nuevo DE marginal

0- 200 35% 23,5% 23,5%
201- 300 35% de 23,5% a 28% 38%
301- 400 35% de 28% a 36% 58%
401- 500 35% de 36% a 43% 72%
501- 600 35% de 43% a 49% 81%
Más de 600 35% 49% en adelante 95%

Como se ve, a partir de un precio internacional superior a 400 dólares, el esquema de derechos de exportación tiene todas las características de la confiscación de la rentabilidad.

Hubo un famoso economista, el señor Schumpeter, a quien se le ocurrió pensar que las ganancias eran el premio. Eran para el empresario quien debe diariamente, con su trabajo y coraje, afrontar todo tipo de riesgos. Se ve que este pensamiento quedó en la nada, al menos en nuestro país.

Así hoy nos aproximamos a un sistema cuasi marxista de precios. Mas vale reír que llorar… Claro que se necesita, para ello, temple de acero.

Si algún día, juntan dinero para mandar a estudiar a un hijo al exterior, acuérdense de que la London School of Economics larga gente de dudosa capacidad, o al menos eso parece ser. Disculpen, señores, de la School, pero uno está tentado a pensar así. Quizás convenga, de nuestras universidades, hacer auténticos centros de conocimiento en base a nuestros recursos. No se olviden que caminar “sin atajos” es una forma de avanzar con un pie para adelante y otro para atrás. Usted sabrá cómo entender la entelequia.

Rogamos que perdonen este desvío en el camino.