Estas últimas precipitaciones han generado solo recargas superficiales Si bien desde principios de marzo no se mostraba una tendencia hacia precipitaciones por encima de los valores normales, se esperaba una performance pluvial mucho mas adecuada.

En la localidad de Sáenz Peña se registraron solo 70 de los normales 150 milímetros que debe recibir la zona. Es decir menos del 50 por ciento de las lluvias esperadas. Si bien la estadística puede ser algo distinta para otros sectores del sudoeste chaqueño, solo de manera muy puntual este deficitario comportamiento puede encontrar excepciones. Hacia el este de Chaco las lluvias fueron aún inferiores. En Resistencia por ejemplo los 44 milímetros registrados representan apenas la cuarta parte de las precipitaciones normales.

El área con déficit pluvial no se restringe a la provincia del Chaco, sino que se extiende a Formosa, sur de Paraguay, norte de SF, la Mesopotamia y las vecindades de Brasil y Uruguay.

El análisis de datos pluviales hacia las zonas agrícolas de Santiago, muestra una progresiva mejoría, alcanzando sobre el oeste santiagueño la plena influencia de los abundantes sistemas precipitantes que se han sostenido en el NOA a lo largo de todo el semestre cálido. Sobre Santiago las lluvias acumuladas se acercaron a los 200 milímetros.

Desde el punto de vista estadístico, el mes de abril es aún muy favorable para la provincia del Chaco. Las zonas agrícolas de esta provincia deberían recibir durante este mes lluvias del orden de los 150 milímetros, aún más abundantes hacia el este.

Los pronósticos de corto plazo no muestran una mejora en la oferta de agua a lo largo de los próximos siete días. La situación debería mejorar en la segunda quincena del mes.

La situación climática actual es favorable para el avance de la cosecha, sin embargo es muy importante que se observen recargas de humedad en el transcurso del mes. La ausencia de estas recargas puede comprometer seriamente las intenciones de siembra de trigo en el NEA.

La coyuntura actual no promete evolucionar en forma rápida hacia una normalización del perfil de humedad, sin embargo si se reciben unos 100 milímetros en la segunda quincena del mes, la mejora puede ser significativa, fundamentalmente por la reducción de las exigencias atmosféricas. La primera quincena de mayo puede aportar algunas precipitaciones como para recomponer más efectivamente el deficitario panorama de humedad que domina en el NEA.

Por CCA - exclusivo para Agrositio.com