Podrían ser muchos más que los 62.000 casos que ayer definió el ministro de Economía, porque los pools de siembra están integrados por cientos de pequeños productores que trabajan por su cuenta para terceros.

También prometió Economía a las pymes rurales créditos regalados del Banco Nación a cinco años y a tasa fija en 6%. Hubo más compromisos a futuro, que por ahora resultan poco creíbles en el campo: compensación en los costos de fletes e insumos, precio pleno y libre para la próxima cosecha de trigo que ahora se tiene que sembrar, y la famosa subsecretaría pyme para el campo con unos $ 300 millones de presupuesto que le tienen demorada a la Federación Agraria desde los días de Felisa Micelli en el Palacio de Hacienda.

Con todo este paquete anunciado, desde anoche comenzó la negociación secreta entre el campo y el Gobierno por la letra chica de un futuro acuerdo, en el que se incluiría una mesa agropecuaria nacional para discutir temas de largo plazo en ganadería, leche y otros sectores golpeados por la actual política económica.

Reconoció el Gobierno la impericia de su equipo económico, comenzó a dar marcha atrás tratando de que se note lo menos posible, y abrió un camino para empezar a descomprimir la situación que sigue difícil en algunos puntos críticos del interior, con las rutas todavía interrumpidas.

El Cronista