SALADILLO.- El paro del campo será más intenso a partir de hoy en una treintena de ciudades del interior bonaerense, que en una actitud tanto hacia el gobierno nacional como hacia los dirigentes de las entidades rurales, decidieron endurecer las medidas de protesta que mantienen a la vera de las principales rutas. Aquí ya se impide la circulación de camiones cargados con leche, que hasta ahora tenían el paso franqueado.
Desde las 8, en los piquetes ubicados aquí y en Azul, Chivilcoy, Olavarría y Roque Pérez, no sólo serán detenidos los camiones cargados con cereales y otros productos de explotaciones agrícolas y ganaderas; tampoco pasarán los que lleven otras cargas, y los automóviles serán demorados entre una y dos horas. Sólo tendrán paso expedito ambulancias, camiones de bomberos y transportes de medicamentos.
La decisión se tomó en una asamblea realizada anteayer en este partido del centro bonaerense, y avanza sobre lo dispuesto por las entidades ruralistas, que habían decidido reanudar la medida de fuerza en las mismas condiciones tras el fracaso del diálogo con el Gobierno. También se hará efectiva, además de los distritos mencionados, en Alberti, Bolívar, Las Flores, Navarro, Rauch, Junín, Lobos, Mercedes y 25 de Mayo.
"Engañados"
El presidente de la Sociedad Rural de Saladillo, José Bustingorri (que ayer estuvo en el cruce de las rutas 205 y 51), fundamentó la decisión: "Al Gobierno le decimos que dimos todas las señales para dialogar y nos engañaron, y a los dirigentes les decimos: «Ojo, que nosotros estamos acá; negocien bien», porque somos conscientes de que ellos son los que van a negociar por nosotros".
Bustingorri se refería a la ausencia de representación de los productores autoconvocados en las negociaciones con el Gobierno, que están en manos de la Sociedad Rural, Confedraciones Rurales, Coninagro y Federación Agraria. Según el ruralista local, cuatro de cada cinco productores en protesta son autoconvocados.
En Saladillo, en particular, llama la atención la decisión de no dejar pasar a los camiones lecheros, cuya circulación había sido garantizada. "Ayer y hoy dejamos pasar la leche, pero desde ahora ya no", dijo a LA NACION Héctor Bonora, dueño a la vez de una chacra en Saladillo y de un camión cerealero que, obviamente, en estos días no circula ("con esta situación pierdo por los dos lados", acotó).
Carlos Santillán, camionero de La Serenísima que había partido de Luján a las 4 de ayer, lo sufrió en carne propia. Fue demorado en varios piquetes hasta llegar al de Saladillo, cerca de las 18, y allí fue obligado a desandar el camino. "Lo que se sabía hasta ahora es esto", dijo resignado, mostrando un papel que anunciaba el corte total para hoy. En efecto, la decisión de bloquear el paso a los camiones lecheros fue tomada y ejecutada en el día. La razón: unos 60 camiones pasaron por los cortes con un destino declarado diferente del real, lo que enojó a los organizadores de la protesta.
Unas 500 personas se dieron cita ayer en las cercanías del cruce, poblado de camiones detenidos, para asistir a una misa en la que el padre Antonio Gradoazo, párroco de Saladillo, instó a la "pacificación de los argentinos", pidió "por los que padecen con estas medidas" e instó a que "la cordura y la sabiduría reinen en las soluciones que con humildad estamos pidiendo".
"Acá, lo primordial es estar unidos", dijo el productor saladillense Gonzalo Villegas, director de la Sociedad Rural Argentina. "Ojalá el lunes [por hoy] se llegue a algún acuerdo que nos permita levantar el paro e irnos a nuestras casas", agregó.
Por Sebastián Lalaurette
Enviado especial
Agresión en Chaco
Lorenzo Cabús, productor chaqueño y dirigente de Federación Agraria, dijo que el viernes pasado, a las 10, cuando unos 500 productores iban en sus vehículos hacia Resistencia, "18 matones que decían ser del gremio de [Hugo] Moyano" los agradieron con palos y piedras en la ruta 16. Varios productores resultaron lastimados en la cabeza, brazos y manos. "Estaba todo armado para que no llegáramos a Resistencia", afirmó Cabús.