El diálogo entre funcionarios y dirigentes ruralistas está cortado. Desde que el viernes pasado, las cuatro principales entidades del campo decidieron extender el lock out , por lo menos,hasta mañana, el Gobierno colgó todos los teléfonos. Hasta entonces, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y el secretario de Agricultura, Javier de Urquiza, habían tentado a los ruralistas con promesas varias de incentivos que no lograron amainar la furia del agro.

En una reunión industrial, el ministro de Economía, Martín Lousteau, descartó ayer cualquier marcha atrás en la suba de retenciones a la exportación: "No habrá cambios", dijo el funcionario y calificó al lock out de "medida de corte patronal". "Si no se retrotrae la situación, el paro seguirá por tiempo indeterminado", retrucaron en las entidades. Este tira y afloja no hace perder de vista a unos y a otros que la protesta agropecuaria está teniendo un apoyo espontáneo inédito en el interior profundo. A tal punto que hasta los propios ruralistas están sorprendidos de que los productores se autoconvoquen para manifestarse en las rutas en decenas de pueblos y ni siquiera les avisen.

"Se está viendo bastante adhesión en el interior y esto se sigue con cierta atención", reconoció una fuente oficial. Tal vez, por eso, en Economía apuran por estas horas un programa "inédito" que facilitaría a los productores el acceso a los fertilizantes, cuyos valores se duplicaron en pocos meses. Además, ayer se publicó en el Boletín Oficial una modificación al esquema de retenciones por el cual habrá un mayor diferencial entre lo que pagan los granos y lo que pagan sus subproductos (volverá a ser de cuatro puntos porcentuales, como era hasta marzo de 2007).

"También se está estudiando la instrumentación de medidas para promover producciones regionales como las manzanas y peras, algodón, etcétera, así como subsidios al uso de semillas certificadas de maíz y girasol", dijeron en Economía. Pero aclararon: "Hacia el futuro, todo puede conversarse. Pero para atrás, nada", agregaron desde el entorno del joven ministro.

En tanto, la Unión Industrial Argentina (UIA) justificó las retenciones. "El resguardo del tipo de cambio competitivo implica política de retenciones", dijo su secretario, Juan Carlos Sacco.

Por José Crettaz
De la Redacción de LA NACION