Esta situación impuso importantes deficiencias hídricas sobre vastos sectores del este de la región pampeana. Bajo estas circunstancias, el este de la zona núcleo se vio mas perjudicado.

Las mejoras pluviales que se insinuaron desde finales de enero se afianzaron en febrero, fundamentalmente desde la segunda quincena.
En el resumen del mes, solo zonas de extensión reducida no recibieron las lluvias normales. Las inmediaciones de Daireaux, Coronel Suárez y Tandil quedaron fuera de las lluvias copiosas que se dieron en la mayor parte de BA. Actualmente esta situación se sostiene sobre Daireaux y Coronel Suárez. El centro norte de la Mesopotamia en general refleja lluvias que no alcanzaron los valores normales del mes. Esta situación se extiende al noreste de SF y el este del NEA. Los departamentos del sur de ER, recién a finales de mes han visto una tendencia mas favorable en la oferta de agua, sin embargo y teniendo en cuentea su potencial este sector se suma al noreste de BA como uno de los más golpeados por las escasez de precipitaciones.

Sobre le NOA las lluvias se ubicaron por debajo de lo normal en la primera quincena de febrero, mientras que fueron copiosas en la segunda parte del mes. De esta manera los totales nuevamente vuelven a mostrar corrimientos positivos que derraman su influencia favorable hacia zonas agrícolas de Santiago del Estero y el oeste Chaqueño. Dentro de este último sector, el promedio areal de precipitaciones la zona se ubicó entre los 80 y 100 milímetros. Es necesario enfatizar, que posiblemente hacia el noroeste de SF y hacia el sudeste de Santiago, la provisión de agua posiblemente haya sido mejor.

Las condiciones meteorológicas del comienzo de marzo han sido dominadas por la presencia de un sistema de baja presión que ha afectado fundamentalmente al este de BA, aunque las precipitaciones alcanzaron con registros menores a ER y sur de SF. En vastos sectores del este de BA, las lluvias acumuladas en lo que va de marzo superan las recibidas en todo febrero, en algunos casos holgadamente. En muchas localidades los reportes ya suman los valores normales de todo el mes de marzo.

La marcha de la temperatura durante el mes de febrero, tiende a posicionar a los faltantes de agua como los responsables por las eventuales pérdidas de rendimiento en soja. Es interesante destacar, que luego de las importantes olas de calor de finales de diciembre y las primeras dos semanas de enero, las temperaturas promediaron valores cercanos a los normales. El máximo rigor térmico lo padeció el maíz, coincidiendo con la falta de agua principalmente en zonas del este.

Establecemos como probable el siguiente comportamiento pluvial y térmico para el próximo bimestre:

1. En primer lugar es necesario destacar que con las lluvias de los primeros días de marzo, el sudeste de BA, ha completado o superado las precipitaciones normales del mes. Sobre muchas localidades de BA que se han visto afectadas por este sistema de tiempo, son pocos milímetros los que bastarían para sumarse a este comportamiento pluvial. De esta manera el este de BA tiene un piso en las lluvias normales para el mes de marzo, efecto que tiene buenas posibilidades de proyectarse al mes de abril.

2. De lo expuesto, la tendencia para este bimestre se presenta favorable como para que el resto de la región pampeana complete lluvias dentro de los valores normales. De todos modos es razonable considerar el riesgo de la aparición de sistemas precipitantes persistentes que generen complicaciones a cosecha, no necesariamente a partir de acumulados destacados.

3. La posibilidad de que durante el mes de marzo se generen celdas te tormenta que dejen lluvias copiosas en forma localizada o en zonas reducidas, continúa siendo elevada. Esta situación se ha observado sin un patrón estable desde la segunda quincena de enero.

4. Sobre el norte del país se espera que las lluvias sean normales a inferiores a las normales sobre el este, cambiando el patrón hacia corrimientos positivos sobre el NOA. Posiblemente las zonas agrícolas de Chaco y Santiago se encentren en una oportuna zona de transición entre estas dos categorías. El sur del NOA y la región cuyana tenderían a tener un clima más húmedo que el habitual en este bimestre.

5. Las anomalías térmicas positivas que se presentan sobre el Pacífico sur y el Atlántico sur, pueden considerarse un elemento que reduce la posibilidad de heladas tempranas, condición altamente temida en el sur de BA. De sostenerse estas anomalías y con lluvias normales es posible que la primeras heladas sobre el sur de la región pampean, se vean corridas hasta muy avanzado el mes de abril.

Por CCA - exclusivo para Agrositio.com