Así como los precios del trigo se mueven a los tumbos pero con tendencia a la suba, los del maíz también están sujetos a una fuerte volatilidad. Y, también, con una visible tendencia al alza.

En el actual cuadro mundial, hay tres trampolines que hacen saltar los precios: las nuevas subas del petróleo, el problema de los stocks y la desvalorización del dólar frente a las principales monedas.

Vamos por puntos

El petróleo es un trampolín. Más sube el valor del petróleo, más crece la expectativa por hacer combustible a partir del maíz.

El etanol está en la cresta de la ola en EE.UU. Los subsidios junto a las alzas de precios del petróleo elevan el interés por esta industria, ya que las ganancias son cada vez más elevadas. Así el cuadro es espera una demanda creciente de maíz por parte de esta industria.

Los futuros norteamericanos de petróleo crudo están por las nubes. Los valores han superado el nivel de u$s 102 y se acercan a u$s103.

En moneda constante, los valores que hoy dominan el mercado de los combustibles serían los más elevados de la historia, más altos todavía que cuando se dio la sangrienta guerra de Irak e Irán en 1980.

En cuanto a los stocks, el otro trampolín, hay que decir que las perspectivas para la nueva campaña alientan el sostenimiento de los precios. Es que habría una reducción en el área destinada a maíz por cuanto los productores de EE.UU. preferirían incrementar la superficie de trigo y de soja en desmedro de este cereal.

El Consejo Internacional de Granos ha calculado que la siembra, en el 2008/09, bajaría cerca de un 3% en el mundo, fundamentalmente por la caída de cinco puntos porcentuales en la superficie dedicada a maíz en EE.UU. No olvidemos que este país es un colosal productor.

El último trampolín está en el dólar. El dólar continúa su carrera hacia la baja con relación a las principales monedas del mundo.

Por ejemplo, esta divisa llegó a su valor más bajo de los últimos 3 años con respecto al yen básicamente por la especulación de que los bancos continúen reportando pérdidas.

El euro sigue subiendo con respecto al dólar. Los analistas de Goldman Sachs estiman una próxima suba a 1.57 desde el actual nivel de EUR- u$s 1.52

Así las cosas, lógicamente, las regiones que operan con monedas no-dólar se hacen cada vez más demandantes de cereales como es el caso de Japón. El yen está en niveles que hace mucho no se veía. Más baja el dólar, más barato le resulta a Japón importar maíz.

Esta característica no es sólo para el maíz sino también para los restantes granos y commodities en general.

Además las proyecciones últimas sobre la cosecha argentina dan pena. Ya no son las que se hablaba hace uno o dos meses atrás.

Las estimaciones oficiales señalan una producción de maíz 2007/08 entre 19 y 21 millones de toneladas. El saldo para exportar rondaría en 12 millones que están por debajo de las 14 millones de la campaña anterior.

La cuestión es preocupante. Por ello, el cuadro actual deja entrever un potencial de suba en el maíz superior al de los precios de la soja.

Así las cosas, no sorprende que, mientras los pisos en los campos estén tan flojos, los precios sigan en suba. El lunes 3, cuando cerramos el informe, el maíz estuvo muy firme.

Lógicamente, como estamos al comienzo de la cosecha, es posible que en el mercado local se registre un aflojamiento. Por más que sea menor a lo calculado, la entrada de la cosecha en el circuito comercial local es un fenómeno que tira abajo los precios. Esto es en el corto plazo.

Vamos a ver; el tiempo dirá cómo sigue.