Lo que va de Febrero

A lo largo del mes de febrero, las lluvias manifiestamente han preferenciado el oeste del país. A pesar de esto algunos sectores del este recibieron algunas lluvias copiosas, sin embargo no con la cobertura habitual para esta época del año. Esta situación puede observarse con claridad en el mapa de precipitaciones acumuladas hasta hoy a las 9 hs (21/02).

Con la línea naranja se intenta delinear un comportamiento pluvial. A nivel regional, el mapa expresa con efectividad la diferenciación en la oferta de agua entre el este y el oeste. Claro esta, se destacan las excepciones del centro de ER y en forma más localizada la cuenca baja del Salado bonaerense. También puede decirse que los partidos de Tres Arroyos, Dorrego y las vecindades de Bahía recibieron lluvias más abundantes que su entorno, las cuales igualmente mantienen a esta zona con deficiencias hídricas.

Hacia le oeste y descendiendo desde el NOA, las lluvias acumuladas son significativamente mas abundantes y generalizadas que sobre la franja oeste. Este satisfactorio comportamiento pluvial llega hasta le norte de LP y las vecindades del noroeste de BA, con una reciente influencia favorable sobre el centro oeste y noroeste de SF. El norte de los partidos de Marcos Juárez y Unión y las vecindades de SF, constituyen una excepción y posiblemente definan el sector más vulnerable al estrés hídrico sobre el oeste de la zona núcleo.

El pronóstico de corto plazo es una herramienta de probada eficiencia, sin embargo no es sencillo encontrar indicadores funcionales para el desarrollo de indicadores que permitan esbozar el comportamiento de determinadas variables a plazos mayores. Esto no es una limitación de los meteorólogos argentinos, sino que es un desafío para la meteorología mundial. Hemos observado a lo largo de muchas campañas del norte, como el mercado se mueve al ritmo de tendencias climáticas que muchas veces no son validadas.

Las tendencias climáticas deben considerar indicadores de escala global y otros de escalas regional. Los mismos muchas veces interactúan de manera poco previsible, sin poder discernir cual será el que predomine. Aún con un indicador de escala global como lo es La Niña y que se ha hecho presente a lo largo de casi toda la campaña de granos gruesos, no siempre es posible asegurar que las deficiencias serán generalizadas, esto particularmente esta sucediendo en CB, sudoeste de SF y otras zonas dispersas de la región pampeana.
A continuación mostramos un mapa de anomalías de presión en superficie. A partir del mismo haremos algunas consideraciones que involucran la circulación de escala regional.

En los primeros 20 días de febrero sobre el atlántico al sudeste de las costas de BA , han tendido a estacionarse con mayor frecuencia que lo habitual sistemas de alta presión. Esta zona debería ser un sector de tránsito de estos sistemas, siendo su área natural bastante más al noreste, justamente donde dominan anomalías negativas.

Esto genera distintos tipos de efectos adversos sobre el este del país. Los sistemas frontales no avanzan con eficiencia al entrar en la zona estable de altas presiones, las cuales en general se han extendido ha toda la estructura vertical de la atmósfera, limitando los desarrollos nubosos. El flujo de aire en niveles bajos de la atmósfera tiende a ser del este o noreste, diminuyendo la provisión de humedad sobre la franja este del país. Dentro de este contexto, algunas de las componentes básicas para el desarrollo de sistemas precipitantes falla: o falta humedad o la atmósfera es muy estable.

Contrariamente a esta situación, desde el norte de Salta y hasta la región cuyana se haya potenciada la baja presión estacional del NOA, lo cual favorece el ingreso de humedad del norte y aumenta la inestabilidad: todo lo favorable para definir una mejor provisión de agua sobre el oeste. También se observan sobre esta zona continuos pasajes de ejes de baja presión que hacen que la estructura vertical de la atmósfera se inestabilice.

La influencia de estas condiciones sobre áreas del este ha sido errática. En general ha llegado a extenderse hasta el oeste de Chaco y el noroeste santafesino, sin embargo y considerando su importancia agrícola parece ser CB y el sudoeste de SF los más beneficiados por este favorable efecto.

La situación esta planteada. Los pronósticos de corto plazo muestran una muy pobre oferta de agua sobre el este para los próximos diez días, lo cual parece avalar la dinámica expuesta.

Alta insolación, elevadas temperaturas, lluvias escasas y coberturas con alta demanda generan un contexto poco favorable para la evolución de los cultivos. Los indicadores de escala regional son desfavorables como para alentar una mejora en las precipitaciones para la franja este, al menos en el corto plazo. Las áreas de mayor actividad siguen concentrándose sobre el oeste. Eventuales lluvias tenderían a ser localizadas, sin un patrón definido, de corta duración y bajos milimetrajes.

Por CCA - exclusivo para Agrositio.com