Chicago es un ámbito de nerviosismo. Y el maíz es una de sus causas.

Desde la primera semana de diciembre, cuando su valor rondaba los 150 dólares, el maíz no ha dejado de subir.

Hoy, lo vemos en 184 dólares, aproximadamente. Subió más de 30 dólares en tan sólo un mes. Es mucho.

Estos son precios, sin duda, muy elevados. Hace más de 10 años que no veíamos niveles como estos.

El cuadro mundial que lleva a tales precios está bastante claro. Se advierte una fuerte relación entre el valor del petróleo y el del maíz. La ininterrumpida suba alza del combustible, que por momentos superó el nivel de 100 dólares por barril, es una extraordinaria palanca para el maíz.

En el presente inmediato, lo que pase con el petróleo es crucial; de ello dependerá la demanda de etanol. Es lógico estimar que, si el petróleo se mantiene en torno a 100 dólares, los precios suban algo más, todavía.

Con los actuales precios del petróleo, el valor del etanol -en el principal centro productor, en el Medio Oeste de EE.UU.- ha mejorado de 1,70 dólares, en octubre pasado, a 2,40 dólares el galón. Tomen nota: es una suba mayor al 40%.

La realidad es que la demanda de maíz para la producción de etanol en EE.UU. sigue a todo galope. En este país se calcula que el consumo, en el año 2008, se acercará a un volumen de 80 millones de toneladas de maíz para poder reemplazar el 3% de los combustibles fósiles, tal como se estableciera hace unos meses atrás.

Para lograr el corte obligatorio, para dentro de 10 años, que será del 20% de las naftas, según el proyecto oficial, se van a necesitar alrededor de 430 millones de toneladas de maíz. Recordemos que, hoy por hoy, el consumo de maíz en todo concepto hoy es de de 220-240 millones de toneladas. El esfuerzo deberá ser enorme.

La cuestión es acuciante y muestra una olla, sobre la hornalla, a punto de hervir…

Los precios están de parabienes. Como si lo mencionado no fuera suficiente, hay más. Para lo inmediato, corren rumores en los mercados más importantes: el gobierno de China establecería impuestos a las exportaciones de granos en el 2008, para reducir las ventas al exterior y poder, así, reducir el índice de inflación que está afectado al consumo. Una noticia alcista, sin duda alguna.

Además, la Argentina -que es la gran proveedora mundial sustituta de EE.UU.- muestra signos de preocupación para la falta de lluvias en estos días de polinización.

La falta de lluvias considerables y las altas temperaturas de estos días están indicando que quizás sea imposible alcanzar una producción de 22,5 millones de toneladas, tal como el USDA lo proyectara oportunamente. No sería descabellado pensar en un volumen de apenas 20 millones de toneladas. Los próximos días será decisivos.

De hecho, en la zona núcleo, el maíz está terminando su etapa de floración y ya comenzaría con el llenado de granos, en un suelo con escasas reservas de agua.

Según sea la tierra y la forma de haberla trabajado, habrá lotes mejores que otros, ya la capacidad de retención de agua será diferente.

Mientras tanto, el nivel de los stocks sigue sembrando dudas sobre el futuro. La relación stock/uso mundial 2007-08 está en un nivel de tan sólo 14,2%, todavía más bajo que el registrado el año pasado para esta fecha.

En el mercado local, al cierre de este informe, el lunes 7 de enero, la exportación pagaba $ 405 con descarga inmediata. Se supo de ofertas por maíz a entregar en marzo/abril a 143 dólares.

El sector exportador continúa en el mercado comprando pese a que no puede vender al exterior. La posibilidad de que se abra el registro apuntala el mercado.

El mercado está a la espera. Hay que esperar, no queda otra…