Se trata de un precio históricamente muy alto pero no tanto como se piensa. Lo que sucede es que los actuales derechos de exportación (35%) dejan al precio en este nivel, que es alto pero no tanto. Una cosa es el precio interno y otra el precio internacional. Por eso no hay que hacer olas, y menos cuando no corresponde con la realidad.
Hace cuatro años, en 2004, el valor de la soja en términos de moneda constante era superior al actual. Se trataba de un precio cercano a $1.000 (en valores de hoy).
Las lluvias caídas en los últimos días, básicamente en la parte más estratégica del país, pusieron paños fríos sobre el mercado doméstico.
Hasta el momento las zonas más beneficiadas han sido la provincia de Córdoba desde el Centro hacia el Sur, el Sur de Santa Fe y el Norte de Buenos Aires.
Sin embargo, persisten vastas áreas comprometidas que requieren de lluvias a fin de que no se afecten los rindes potenciales. El Sur de Buenos Aires, por ejemplo, las necesita con premura.
En cuanto a las labores de siembra, correspondientes a la campaña 2007/08, la superficie implantada soja, de acuerdo a las últimas estimaciones, estaría en alrededor de 13,800 millones de hectáreas. Recordemos que se proyecta una superficie de 16, 800 millones de hectáreas. Así todavía quedarían cerca de 3 millones por sembrar.
Con un poco de suerte nos encaminamos a una cosecha extraordinaria. Si las cosas no están resultando mejor aún es, fundamentalmente, por la falta de mínima seguridad sobre el futuro en lo que se refiere a la creciente imposición de impuestos por parte del Estado Nacional.
En el frente externo, el cuadro sigue alentador.
Los insuficientes stocks y los precios del petróleo, que hicieron saltar los precios a partir de la mitad del año que acaba de finalizar, de ahora en más aseguran un nivel de valores sostenido, en el mercado internacional.
Lo del petróleo ha resultado algo impresionante. Los valores aumentaron de forma espectacular: en tan sólo un año, cerca de un 50%. Por eso, el 2007 será recordado como el año de las energías de origen vegetal. Y la tendencia parece seguir para el año que viene. Las fábricas de nuevas energías, esto es los biocombustibles, seguirán apalancando los precios de la soja. En primer lugar porque la soja sirve para hacer biodiesel. Y en segundo lugar, porque en la medida que más maíz se vuelque a la industrialización de nafta en EE.UU., mayor será el precio de la soja también.
Las cotizaciones soja podrían continuar subiendo en 2008 ya que además de lo
explicado sigue en ascenso la demanda de China y de India
La soja está sentada sobre un trampolín que es la disponibilidad de aceites
vegetales en el mundo, ciertamente muy ajustada.
Además, la desvalorización del dólar sigue apuntalando el aumento del precio de
los productos que exporta el país e incentivando la demanda del Sudeste
Asiático.
En este cuadro alentador, emerge el cuco gubernamental que necesitado de fondos podría presionar al eslabón agrario con nuevos incrementos en los derechos.
Si el agro no toma en cuenta ello y busca una salida consensuada, en el 2008, la cuestión será delicada.
Mientras tanto, es buen momento para hacer alguna combinación en el mercado de futuros y opciones. Asesorarse y tomar acción es recomendable.