Cualquiera que esté en el negocio sojero debe hoy preguntarse si el precio seguirá en estos niveles y si, además, todavía tiene paño para crecer un poco más.

Podemos arriesgar una opinión al respecto.

Existen muchos factores que nos hacen pensar en que el proceso de alza ha de seguir.

El tiempo de bonanza no se habría terminado. Puede haber mejoras. Seguramente de forma más lenta pero firme también.

Una razón central para pensar así proviene de las perspectivas de producción en Sudamérica.

Como el clima no está colaborando con la nueva campaña, la intención de siembra de soja en Brasil sigue en baja.

Que la siembra en la zona norte del vecino país se retrase implica el ingreso al mercado mundial de una cosecha más lentamente que lo usual; con la entrada demorada en el mercado sojero, no se abastecería a los demandantes del mundo en el momento esperado. Y así EE.UU. se habrá de sentir presionado para entregar mercadería, allá por febrero y marzo próximos.


El Instituto Brasileño de Geografía y Estadística de Brasil, IBGE, acaba de calcular que la producción en este país sería de 59,35 millones de toneladas de soja. Se trata de una cifra muy similar a la alcanzada en la campaña anterior pero en un contexto de demanda muy creciente.

Los retrasos no son resorte exclusivo de Brasil. En nuestro país, la cosa está demorada también, básicamente por falta de falta de humedad.

Por ello, no extraña las últimas estimaciones del USDA respecto a lo que se viene en EE.UU. La relación stocks / uso ha sido calculada ahora en 6,2%, frente al 7,1% del mes anterior y el 18,6% del año pasado.

Seguimos pendiente abajo.

Para el mundo, el USDA sigue manteniendo la proyección de Sudamérica. Sus cálculos se basan en una producción de 115,5 millones con 47 millones para Argentina y 62 para Brasil.

Ha cambiado su estimación sobre el stock final que ha quedado más reducido, fundamentalmente por un mayor nivel de exportaciones a China. Este país continúa motorizando el comercio mundial.

Así es que al cierre de este informe, los valores de la soja disponible ofrecidos giraron en torno a $ 850 con descarga inmediata para las fábricas y a $ 855 para la exportación. Las ofertas para la oleaginosa de la próxima campaña anduvieron en torno a u$s 255.

En resumen: es probable que haya paño para nuevos aumentos. Seguramente no muy visibles. Pero aumentos al fin.