De este modo, la zona no podrá concretar la razonable perspectiva de alcanzar rendimientos por encima de los valores normales que se imponía a principios de mes.

Si bien el núcleo triguero del sur habitualmente queda expuesto a bajas temperaturas incluso aún entrado el mes de noviembre, la probabilidad de que se produzcan heladas tan rigurosas como la observada, es muy baja. La circulación del sur que provocó la fuerte y temporaria irrupción de aire frío del jueves 15 es típica de finales de agosto.

De acuerdo a la estadística, es razonable establecer que hasta mediados de octubre se pueden observar temperaturas por debajo de cero en el sudeste de BA. Incluso la segunda quincena de octubre habitualmente presenta heladas débiles pero con registros superiores a cero grado en el abrigo meteorológico (1.5 m)

El siguiente cuadro describe los antecedentes desde 1970 y ubica a la helada del 15 de acuerdo al rigor observado en otras ocasiones. En gran parte de los partidos de Azul, Olavarría, Tandil, noreste de Benito Juárez, y Lobería, las mínimas son record desde 1970. Si bien se suponían algunas que restaban algunas irrupciones de aire frío a principios de noviembre, no se esperaba que las mismas dejaran heladas y mucho menos con semejante rigor.

Las pérdidas en la producción de trigo ocasionadas por las heladas tardías en el sur de Buenos Aires, serán compensadas parcialmente por los buenos rendimientos que se están logrando en la franja central de la región pampeana. Esta compensación puede sostener un valor cercano a las 14.6 millones de toneladas a nivel nacional.

Por CCA - exclusivo para Agrositio.com