Los últimos tiempos, el trigo no hacía más que darnos sobresaltos.
Casi en caída libre, por fin parece que halló en la semana pasada.
A partir de allí comenzó a levantar vuelo de nuevo.
Pero el lunes 26, hubo toma de ganancias. Así, la cosa tomó de nuevo un color negro. La exportación trabajó sobre un valor de $ 590 para el trigo con descarga. Para el cereal con entrega diciembre/enero se pagaba u$s 190.
La realidad es que, pese a todo, hay poco trigo en el mundo entero. Además el hemisferio sur está dando que hablar.
Empecemos por Australia. Que está para llorar.
Y ahora Argentina… con las últimas heladas, el cuadro de buena parte de la provincia de Buenos Aires da pena. Todavía no se habla mucho, pero la cosa está complicada.
Brasil viene con lo suyo: importó cerca de 320.000 toneladas de trigo estadounidense, durante los últimos tres meses.
Ello no resulta disparatado dadas las políticas de comercio exterior argentinas.
No debe extrañar que haya más importaciones de Brasil, de trigo estadounidense durante el año próximo.
Hay que seguir de cerca cómo van a actuar las nuevas autoridades y moverse en consecuencia.