El enfriamiento del Pacífico Ecuatorial central ha ido aumentando en los últimos meses, la circulación atmosférica de la zona contigua se esta viendo perturbada, sin embargo el flujo de humedad que alimenta las precipitaciones de la mayor parte de las zonas agrícolas principales del país no se ha visto afectado y difícilmente se resienta en el transcurso del mes de Noviembre. En consecuencia, es altamente probable que gran parte de la región pampeana termine el trimestre septiembre noviembre con las lluvias normales o superiores a las normales. Obviamente, para esta condición general se encuentran excepciones como las del norte de CB y sur de Santiago.
Como mencionamos en el copete del informe, este es un indicador de riesgo y si bien la primavera pasaría sin que se generalicen sobresaltos pluviales negativos, el mes de Octubre cerró con un enfriamiento que supero el grado centígrado. Por lo tanto y a pesar de que actualmente la entrada de humedad es satisfactoria, podrían darse pulsos secos vinculados a la máxima intensidad prevista del fenómeno La Niña esperada para el bimestre diciembre - enero. Eventualmente esto podría afectar la floración del maíz.
El gráfico que mostramos a continuación, presenta la marcha de los apartamientos mensuales de la temperatura superficial del mar en el Pacífico Ecuatorial Central (Niño 3-4). Con la línea azul se marca el recorrido observado hasta el momento, mientras que la línea verde muestra el pronóstico hasta el mes de marzo. También en rojo se muestra la marcha del año 95-96, dado que presenta características semejantes.
De acuerdo a los datos actuales y al comportamiento previsto podemos decir que estamos en el pico de intensidad del fenómeno. Las reservas de humedad actuales mas las lluvias previstas para el corto plazo y las que se perfilan en la próxima quincena, parecen asegurar una primavera sin falta de agua. Sin embargo es posible que en la transición hacia diciembre y durante este mes se observe una tendencia hacia un régimen pluvial mas seco, lo cual sobre vastos sectores del este sería volver al patrón normal. De todas maneras, es importante enfatizar que a pesar de que estamos transitando el pico de enfriamiento previsto, la señal negativa sobre el patrón de lluvias no es para nada evidente.
Partiendo de reservas bien posicionadas como las actuales, aún con una oferta de agua deficitaria pueden alcanzarse buenos rendimientos fundamentalmente si las precipitaciones tienen una buena distribución temporal.
El escenario esta planteado. Las reservas son buenas, las lluvias de noviembre parecen mantener una oferta adecuada. Subyace algún riesgo vinculado a La Niña para el bimestre diciembre enero, el cual coincide con el normal aumento de las exigencias atmosféricas y de la demanda hídrica de los cultivos.
Por CCA - exclusivo para Agrositio.com
