¿Que tenemos en claro hasta ahora?

Algo es seguro: en EE.UU. las cosechas vienen de primera. Hay un gran volumen a las puertas de los puertos.
La de maíz en EE.UU. ha sido una sorpresa. Fue mucho más grande de lo que se esperaba.
La cosecha de soja está resultando excelente, dados los rindes que se registran. Si bien la superficie sembrada bajó, la realidad es que el volumen es importante por los rendimientos tan buenos.
Ambos factores tendrían que operar como palancas hacia la baja de los precios internacionales de la soja.
Sin embargo, hasta ahora no se nota visiblemente la influencia de estos factores.
Curiosamente, no se observa una abrupta tendencia a la baja. Es probable que se vaya dando, pero amortiguada por lo que sucede con los precios del petróleo.
El barril de petróleo está por encima de los 90 dólares. Un precio alto en el petróleo hoy implica un valor alto en soja. Lo que importa es que, desde que la soja es tomada como sucedáneo del diesel, todo lo que el petróleo mejora repercute en el precio de la soja.
Además, está el tema del el dólar que sigue débil.
El pobre dólar, en un nivel tan bajo respecto a las demás monedas, hace que a los compradores -que poseen otras monedas- les resulte barato importar soja. En otras palabras: un dólar que pierde valor frente al euro y otras monedas –como ser las de Asia- empuja hacia una mayor competitividad a todos los que están dentro del área que se mueve en dólares, donde está, por supuesto, la Argentina.
Como vemos hay dos fuerzas que empujan los precios al alza y otras dos fuerzas que los presionan a la baja.
Lo más probable es que, dado el cuadro de gran oferta de grano que se viene desde el horizonte norteamericano, los valores tiendan a deprimirse aunque sea poca cosa.
Además, el cuadro productivo del hemisferio sur ha mejorado por el cambio climático de Brasil, importantísimo proveedor mundial. Llovió en el Mato Grosso, que venía de una fuerte sequía.

Es cierto que todavía no se dio vuelta la taba en Brasil. Y la sequía sigue en otras regiones, pero el horizonte ya se ve distinto, con la probabilidad de nuevas precipitaciones. Los operadores toman ahora en cuenta la posibilidad de una buena cosecha en Brasil y el MERCOSUR en general.
En tanto en el mercado local, la película parece de Almodóvar.
En lugar de “Mujeres al borde de un ataque de nervios”, a la película que estamos viviendo habría que llamarla “Operadores al borde de un ataque de nervios”.
Los rumores, como leña en el fuego, se queman y producen humo que no deja ver cómo está la olla.
Se habla de nuevas subas en los derechos de exportación, lo que haría bajar los precios internos.
Pero, ahora, hay una nueva: el chisme habla de un dólar agropecuario que permanecería fijo, y un dólar financiero que estaría más suelto. Terrible problema sería ésta para quienes venden en el futuro.
En medio de este cuadro de claros y oscuros, los valores de la soja disponible están en el orden de los$ 800 con descarga inmediata para las fábricas. Y las ofertas para soja mayo 2008, en u$s 237 por tonelada.
La demanda por mercadería disponible se mueve con cuidado ya que las compras domésticas superan a las exportaciones en aproximadamente 6 millones de toneladas.

Quien no practica un deporte, hoy debería empezar sin demora. Su corazón se lo agradecerá.

Ánimo, señores.