La cosecha de maíz en EE.UU. está en pleno furor. Los motores en el Corn Belt norteamericano rugen casi sin parar y, simultáneamente, van levantando una voluminosa producción. Y el tiempo ayuda para que el gigantesco operativo camine bien.
Sin embargo los precios se han mantenido todavía bastante firmes y no se han registrado, al menos claramente, las usuales caídas, propias de la estacionalidad, por el avance de la cosecha. La oferta no está afectando mucho a los precios, al menos todavía.
Los factores alcistas predominaron sobre los bajistas y resultaron en un fuerte movimiento de precios, destacando que pese a la estabilidad anterior, el contexto de fondo era y es muy volátil.
Algunos cálculos revelan que ya se ha cubierto el 35% de lo sembrado. Y los rindes parece que son muy buenos. Así las cosas, las expectativas están puestas en el próximo informe del USDA que si llega a mostrar un nuevo incremento en la producción, es probable que haya una caída en los precios.
Como los precios son buenos, una mayor cosecha probablemente empuje a una gran cantidad de órdenes de ventas lo que a su vez empujaría a éstos a la baja.
Por ello, habría que poner como escenario probable un próximo período, ciertamente corto, de precios planchados.
Claro está que no debe ser necesariamente importante la baja, pues la demanda sigue firme de la mano de la producción de etanol. El petróleo sigue en ascenso y ello no hace otra cosa que poner más ánimo en la demanda de maíz.
Además, la baja del dólar respecto al euro y el yen convierte más barata a la importación desde Asia y Europa.
Como sabemos nuestro país es el segundo exportador mundial. Por ello, la formación de los precios debería estar determinando por los valores FOB.
Sin embargo la cosa no es así. Porque el señor Estado se mete. Tal como pasa con el trigo, en la actualidad no existe un valor FOB en vista de que las declaraciones juradas de ventas al exterior se encuentran cerradas.
Contamos con el FOB mínimo oficial que, diariamente, es establecido por la SAGPYA. El valor oficial -embarque más cercado- ronda en u$s 183. Hagamos unos números rápidamente.
A partir de este precio podemos calcular el FAS teórico. Y así llegamos a un valor de u$s 140 que equivale $ 438 por tonelada, aproximadamente
Pero la realidad, cruda, es diferente. Para el maíz, la exportación paga $ 380 con descarga inmediata, al cierre de este informe. Y habría ofertas para el cereal entrega marzo/abril 2008 a u$s 117.
Más vale no hacer números… ¿no?
Por suerte las lluvias están sobre la pampa húmeda y las siembras están caminando a todo vapor, sólo interrumpidas por el agua, con temperaturas más altas.
Podemos estimar que se está muy cerca del 20% de lo planeado.
Miremos un poco al balance de maíz según los cálculos del USDA en el mes de
septiembre: con un stock final de 104,4 millones de toneladas (100,9 año
anterior), la relación stock/uso de maíz se encuentra en 13,7% cuando hace un
año era de 13,9%.
En este cuadro de noticias contradictorias, los precios del maíz deberían
continuar volátiles, posiblemente en un rango superior al actual. Un rango más
alto que habría de darse una vez que se termine la cosecha en el Norte.
Mucha volatilidad, quizás un tiempo de siesta, y luego firmeza, otra vez. Este
pareciera ser el cuadro.