Pero la verdad es que pocos indicios existen acerca de que tal pronóstico se cumpla. En primer lugar por el avasallante incremento de los precios de los insumos en dólares. Tanto sea en semillas como en fertilizantes y herbicidas la lógica de los costos ha variado en detrimento de la implantación de maíz.

En lo referente al mediano plazo para el mundo, los precios deberían seguir su derrotero de volatilidad, eso sí: dentro de un rango, seguramente, mejor que al que asistimos hoy por hoy, que denota una gran firmeza. Muchos más si tomamos en cuenta el valor del euro y de varias monedas de Asia en términos de dólar que alientan la demanda en esas regiones del mundo.

¿Qué nos mostró el reciente informe del USDA? El cuadro productivo mundial creció tan sólo 2,6 millones de toneladas. Y se establecieron rebajas fuertes en la producción para China y la Argentina que fueron compensadas por el importante incremento de los EEUU.

Para la Unión Europea, la producción sería de 46,2 millones de toneladas cuando hace un mes se calculaba en 46,9.

Por otro lado, el petróleo sigue dando que hablar. Su precio alcanzó nuevamente un valor de 80 u$s/barril.

Por la tanto la preocupación por la oferta de maíz, como principal sustituto de las naftas, en su forma de etanol, está en la cresta de la ola.

La expectativa es favorable. Se vislumbra una demanda en ascenso.

Por qué? Es simple: la oferta para uso energético y agroalimenticio sería apenas suficiente para los EEUU y de alguna forma para el mundo.

Vamos a nuestro país.

La proyección sigue en 3,27 millones de hectáreas. A nivel nacional, el cuadro de producción se presenta complejo. El alza de costos, la mayor incertidumbre sobre una primavera más seca y el problema de una alta intervención estatal ponen dudas sobre la conveniencia de sembrar maíz.

Además la mejora de precios relativos a la soja y al girasol convalida esta idea.

Según las estimaciones del USDA, la producción argentina de maíz 2007/08, se ubicaría en 22,5 millones de toneladas (24 mes y 22,5 ciclo anterior), por una caída de la intención de siembra a 3 millones de hectáreas, cuando hace un mes era de 3,2.

Insistimos en la hipótesis de una superficie que apenas se acerque a 3 millones de hectáreas.

La cuestión es que hoy por hoy el maíz se muestra firme. La exportación paga $ 380 con descarga inmediata. Y hay ofertas para el cereal entrega marzo/abril `08 a u$s 118.

Pero la realidad es que los registros de exportación siguen cerrados. Los mercados están demasiados intervenidos para que la producción se decida a sembrar más.

Así… ¿quién no prefiere la menos compleja? Hacer soja en lugar de maíz.