BUENOS AIRES (DyN) - En ese contexto, Gustavo López, de la Fundación Producir
Conservando, definió la última semana para el mercado del trigo, como
"terriblemente apretada desde el punto de vista internacional".
Agregó, en la misma línea, que las dificultades se profundizaron con compras por
parte de la India, de volúmenes realmente importantes, así como por la presencia
de compradores de Egipto, que siempre adquieren con anticipación y ahora está
comprando muy sobre la marcha tonelajes voluminosos.
Paralelamente, recordó que los operadores se mueven frente a una oferta bastante
reducida en el mundo, con muchos interrogantes en el hemisferio sur, con
Argentina y Australia.
"La situación está complicada y con un mercado argentino con un nivel de
incertidumbre enorme", aseveró.
El especialista indicó que los productores están preocupados, por un lado por el
tema climático, y por otro por cómo evolucionan los cultivos, ya que hay zonas
donde no se ha podido sembrar, quizás marginales desde el punto de vista de la
producción, "pero que generan interrogantes", agregó.
Acotó que el cierre de los registros de exportación y el significativo nivel de
compras de los exportadores, hace que "los precios sean totalmente distantes de
la media internacional".
Remarcó que el precio medio interno está rondando los 160 dólares la tonelada,
mientras que el precio FOB estimado para la nueva campaña, es decir el precio de
exportación, está en torno a los 300/310 dólares.
Dijo, al respecto, que la capacidad de pago que tiene cualquier exportador en
base a esos precios "está cerca de 240 dólares por tonelada".
"Significa --dijo-- que con respecto de las medias totales del ciclo hay unos 80
dólares de diferencia, es decir diferencias espectaculares".
Para López, "hoy nos encontramos con el trigo nuevo con un nivel de ventas
importante, en un marco de incertidumbre de la producción final. Estamos
hablando de casi el 25 por ciento de la producción, o prácticamente compras del
50 por ciento del saldo con un registro que permanece cerrado", puntualizó.
Alertó, además, que el país tendrá, luego de la zafra triguera nueva, "un saldo
exportable muy limitado" que, según sus estimaciones, rondaría los 8 millones de
toneladas, con una demanda muy activa, "que no sólo se centra en Brasil sino en
el resto del mundo, por la avidez generalizada que produce la falta de
mercadería".