Que hace mucho que no veíamos una soja por encima de los $700 es un dato contundente. La última vez que pasó ello fue hace unos tres años.

¿Se acuerdan de aquel glorioso 7 de mayo del año 2004? Ese día pasó la barrera de los 700. Y hubo unos pocos días más que también lo logró, poco después, pero luego fue cayendo gradualmente hasta acercarse a un nivel próximo a $450.

Después vivimos tiempos inestables, pero desde hace un años la cosa se ha dado vuelta.

Ahora estamos rondando nuevamente ese valor. Claro que en términos adquisitivos, esto es en moneda constante, el valor de hoy es bastante menor. Si incorporamos la inflación que hubo desde mayo del 2004 a la fecha, el precio de la soja en ese día equivalía a más o menos $950.

Merced a la información brindada por la BCR podemos publicar el cuadro siguiente. Allí pueda apreciarse la evolución del valor de la soja en la moneda actual. Se trata de los de pizarra o los fijados por la Cámara Arbitral de Cereales de Rosario.

Fíjense que el precio de hoy parece alto pero no lo es tanto si lo comparamos con los valores de los años 76-77 y de los años 88-89 del siglo que acaba de terminar.

Miremos el cuadro con detenimiento:


A nivel internacional, la cosa sigue siendo preocupante en cuanto a que la demanda presiona muy fuerte sobre la oferta que presente varios interrogantes, más que nada por el lado climático en el mundo en general.

En EE.UU. se prevé una cosecha menor. Tal reducción en el volumen y la competencia de los compradores locales que necesitan la mercadería para procesar y cumplir sus compromisos externos puja sobre la demanda y mantiene los precios firmes. Con vaivenes pero firmes.

Y ello se expande a los mercados mundiales.

En tal esquema los stocks dan mucho para alarmar. Los ratios stocks- uso son preocupantes. Por ello, los precios se disparan frente a cualquier noticia que atente contra la producción.


La realidad es que los stocks desde el 06/07 están en baja. Y las estimaciones del USDA para la campaña que viene se aproximan a tan sólo un volumen de 51,60 millones de toneladas.

También pasa algo parecido con todas las oleaginosas, cuyos stocks para la campaña nueva sería de apenas 57,70 millones de toneladas, cuando en la anterior alcanzó un volumen de 72,30 millones.

El mercado aguarda el informe mensual del USDA, para el 12 de septiembre. Por el momento la cosecha en EE.UU. se estima en alrededor de 73 millones de toneladas.

Y en lo que respecta a Sudamérica, dados los pronósticos ligados a la Niña, las estimaciones de siembra resultan casi una quimera. Es probable que el girasol quite buena superficie a la soja.

Así las cosas, para los precios, no parece que hubiera que temerle al mercado internacional sino más bien al guadañazo del Estado. Habría que aprovechar para fijar precios. Usted: ¿qué dice?