La palabra de moda es volatilidad. Hoy lo más probable es que, dada la situación mundial, los mercados sigan un comportamiento volátil.

¡Ay! Ellos serán los niños terribles de los próximos días, ya que la magnitud de las bajas sufridas ha quebrado el ánimo de los operadores.

Y cómo lo ha quebrado… hasta tal punto que cualquier noticia sobre el posible quiebre de un fondo de inversión o entidad financiera originaría una avalancha de ventas.

Los mercados se unen en la desgracia. No olviden eso.

Cuando cunde el pánico, viene la baja, pero luego se da vuelta la cosa.

El profundo y abrupto problema financiero de escala mundial de los últimos días proviene de las hipotecas de alto nivel de riesgo, establecidas en Estados Unidos. Recordemos que los fondos colocan el dinero en créditos para la adquisición de “ladrillos” y otros destinos y, por ello, reciben una determinada renta.

Pero, hace unos días, la cosa se puso al rojo vivo. La cuestión comenzó cuando una de las administradoras de fondos más importantes de ese país se presentó en quiebra. Como si se oyera una voz que gritaba “a correr todos”, los operadores salieron a las disparadas a vender.

Se produjo una flor de corrida. Y el temor se apoderó de todos; en cualquier nivel.

Como en toda corrida, los operadores financieros lo que tratan de hacer, frente a este cuadro, es tan sólo escapar del riesgo. Huir es la primera reacción, a veces algo irracional. Este es el punto.

Así son las corridas: más impulsadas por el miedo que por un análisis inteligente. Y, en este cuadro, los el dinero “voló a la calidad” del destino más seguro.

En cuanto a la soja, los contratos de futuros de soja, son especialmente líquidos en Estados Unidos gracias a la amplia participación de operaciones de corte especulativo. Estados Unidos, y más concretamente Chicago, es un centro de operaciones especulativas en soja. La soja es una mercadería que se opera mucho.

Allí se negocian en contratos de derivados de soja aproximadamente unas 30 o 40 veces el total de la producción anual norteamericana de esta oleaginosa.

De allí que el mercado de soja tenga una reacción ultrasensible frente a los temores que afectan a los Fondos de Inversión de cualquier naturaleza.

La volatilidad en el mercado de la soja es la prima hermana de la volatilidad en los demás mercados y, especialmente, en los financieros. En un cuadro de mucho temor, las órdenes de liquidaciones corren casi automáticamente.

A ello se agregó una mejora en el tiempo en EE.UU.. El problema de la falta de humedad en el Medio Oeste disminuyó; por ello, debería mejorar la soja que está en pleno llenado de chauchas. Este un factor bajista en los precios.

Respecto a Brasil, la soja tiene un panorama algo mejor. Por suerte para los productores de Brasil el real ha perdido valor, desde fines de julio, en el orden del 15% con respecto a las divisas principales.

Este nuevo cuadro cambiario eleva la competitividad del sector sojero y empuja a sembrar más soja en Brasil. Sin embargo, no se aguarda un incremento sustancial.

Los especialistas de Safras & Mercado calculan un nivel de producción cercano a 59,4 millones de toneladas. De cumplirse este cálculo los valores de la soja encontrarían un soporte adicional pues es un nivel pobre.

A consecuencia de lo analizado, el mercado local tuvo sus momentos de histeria. La rueda del jueves 16, por ejemplo, fue más que preocupante y, lo peor es que al final de ese día, algunos vaticinaban más caídas.

Ese día, Chicago llegó a tocar el límite de baja con precios cercanos a $640 por tonelada. Pero, luego el clima de negocios comenzó a mejorar y, así, sobre el final de esa semana los precios en el disponible se recuperaron; en rigor, se aproximaron a $655.

Siguiendo la mejora del lunes y el martes, el día 21 de agosto los valores en el mercado de Rosario se aproximaron a un nivel de $665. Los valores se aproximan a los de antes de la crisis.

Como las restricciones energéticas van reduciéndose, las plantas han comenzado a regularizar su actividad y, es probable que en el mes que viene se encuentren en la normalidad.

En tal caso, la demanda de soja para procesar se incrementaría. Y, en consecuencia, la presión de la demanda ayudaría a mantener o, incluso, mejorar los precios del día 21 de agosto.

Así las cosas, no deberíamos alarmarnos.

En definitiva los precios son mucho más altos que el año pasado tanto en pesos como en moneda extranjera.

Hagamos un poco de memoria. El año pasado, para esta misma fecha, el mercado local operaba sobre un nivel de $ 515 y con un FOB de u$s 201 por tonelada.

Después de todo, las razones estructurales siguen vigentes. Y el cuadro de oferta y demanda mundial opera como trampolín de los precios.